La mayoría de estadounidenses dice que el acoso sexual es un problema grave y que se está haciendo muy poco para proteger a las víctimas, de acuerdo con un nuevo sondeo de The Associated Press-Centro NORC para Investigaciones de Asuntos Públicos. Sin embargo, algunas personas _especialmente hombres republicanos_ están preocupados sobre los derechos de los acusados.

La sola velocidad con la que una acusación de abuso sexual puede acabar con una carrera profesional preocupa a muchos hombres, no solo a los republicanos. Bart Cassida, un demócrata que vive en Indiana y que tiene 40 años, dijo que él tiende a creerle a las acusadoras, pero que también le preocupa que los empleadores "despidan gente de inmediato sin una investigación apropiada".

"La gente cree que a los hombres no les parece mal ser ese tipo de hombre", alguien físicamente firme con las mujeres, dijo dan Lee, de 65 años, de Palm Springs, California, un demócrata que se retiró tras trabajar durante cuatro décadas en computación. "Creo que eso está mal... a los hombres les preocupa su reputación".

El sondeo indicó que casi 6 de cada 10 estadounidenses cree que hay pocas protecciones para los derechos de la gente que ha sido víctima de acoso sexual en centros laborales. Por el contrario, solo 37% cree que hay pocas protecciones para la gente acusada de transgresión sexual, 35% piensa que existe la protección adecuada y 26% cree que no hay suficientes protecciones.

La mayoría de las mujeres de todos los ámbitos políticos, así como demócratas hombres e independientes, creen que se está haciendo muy poco para proteger a las víctimas, pero solo alrededor de un tercio de hombres republicanos cree lo mismo. Entre los hombres republicanos, por el contrario, 52% cree que hay muy pocas protecciones para los acusados. Solo 33% de los hombres demócratas y 39% de las mujeres republicanas también cree lo mismo.

Parte del ajuste de cuentas del problema que tiene que hacer la nación es sopesar si es que se debe de encontrar un balance entre las protecciones para acusadores y los derechos de los acusados de abusos sexuales.

Las mujeres y algunos hombres han hablado sobre sus experiencias en los últimos meses, contando acusaciones suficientemente creíbles como para a derribar a gigantes en la áreas de entretenimiento, noticias y gobierno en Washington, muchas veces a la velocidad de la luz.

Mucha gente en todo el país ha debatido fuertemente sobre qué es lo que constituye un acercamiento sexual indeseado y si es que debería haber consecuencias de por vida como castigo para cosas como lo que algunas personas consideran, por ejemplo, un comentario tonto.

"Sobre esas cosas, alguien debería de tener la oportunidad de defenderse por sí mismo", dijo Emily Hass, que vive en Cedar Rapids, Iowa, y tiene 40 años, quien dijo que ha confrontado a dos personas que la acosaron. Ella es una del 56% de estadounidenses que cree que el acoso es un gran problema en los centros laborales de Estados Unidos.

"Absolutamente. Creo que ni siquiera estamos enterados de lo más importante del asunto".

Un tercio de estadounidenses dice que el acoso sexual es un problema muy serio en sus centros laborales, forma de sentir que es más común entre mujeres, minorías y estadounidenses de bajos ingresos. Tres de cada 10 mujeres y uno de cada 10 hombres dice que ellos han experimentado personalmente abuso sexual en sus centros laborales.

La discusión tensa llega hasta el pináculo del gobierno estadounidense.

Los estadounidenses eligieron como presidente a Donald Trump pese a que escucharon una grabación en la que él se jacta de manosear mujeres y que sabían que más de una decena de mujeres lo acusaron de acoso o asalto sexual. Trump ha negado haber hecho algo indebido y prometió demandar a sus acusadoras. Casi un año después de que asumió la presidencia, no las ha demandado.

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Para el sondeo de The Associated Press-NORC fueron entrevistados 1.020 adultos del 7 al 11 de diciembre usando una muestra del panel de AmeriSpeak, basada en un esquema de probabilidades de NORC que está diseñado para ser representativo de la población estadounidense. El margen de error es de más/menos 4,3 puntos porcentuales.