Las autoridades de socorro reanudaron el miércoles la búsqueda de ocho desaparecidos de Santa Lucía, un poblado de la Patagonia chilena arrasado el fin de semana por un feroz aluvión que mató al menos 14 personas, incluido un bebé de meses.

El director nacional de la Oficina de Emergencia de Chile, Ricardo Toro, explicó que las labores de socorro se reactivan aprovechando que las lluvias han amainado en las últimas horas. Las precipitaciones de la madrugada elevaron en hasta ocho metros el nivel del barro que cubre gran parte del poblado, a 1.300 kilómetros al sur de Santiago.

Agregó que riachuelos de agua corrían por las arrasadas calles de la villa y que el río cercano aumentó su caudal.

El aluvión se registró la madrugada del sábado por las lluvias y el desprendimiento de parte de un glaciar, matando a personas y animales que quedaron bajo el barro.

Toro añadió que las lluvias están pronosticadas al menos hasta el viernes. Lo positivo de las lluvias, explicó, es que evita el endurecimiento del barro, facilitando la búsqueda de los desaparecidos.

El capitán de la policía, Oscar Llantén, dijo que las lluvias podrían retornar "durante la noche y la madrugada", por lo que se evaluará permanentemente si las personas que aún tienen casa en Villa Santa Lucía, puedan reanudar sus vidas.