El presidente de Polonia promulgó el miércoles dos leyes que reforman radicalmente el sistema judicial del país, haciendo caso omiso a las advertencias de la Unión Europea de que las nuevas normativas violan principios democráticos y podrían llevar a sanciones.

La decisión del presidente Andrzej Duda no fue sorpresa, pero ocurrió poco después de que el brazo ejecutivo de la UE inició un proceso para evaluar las leyes que le otorgan al gobierno polaco un mayor control sobre el poder judicial y los tribunales.

Es un vuelco histórico para Polonia, la cuna del movimiento anticomunista en los años de 1980 que sirvió de inspiración para millones de habitantes de la Europa Oriental y que ha sido considerado ejemplo a seguir en cuanto a transición democrática.

El partido derechista Ley y Justicia ha estado dos años en el poder y ya ha promulgado varias leyes que según sus críticos vulneran la separación de poderes entre el Ejecutivo y el Judicial, y podrían impedir que ciertos acusados reciban un juicio justo.

Horas antes, la Comisión Europea había anunciado que estará aplicando el Artículo 7, es decir, le advertía a Polonia que está en vías de violar las normas del bloque.

Si bien ese anuncio es histórico _ningún miembro de la UE ha recibido semejante censura_ por ahora es más bien simbólico, reflejo de las tensiones entre el gobierno populista polaco y los demás países de la UE.

La etapa siguiente del Artículo 7 implicaría sanciones como la pérdida de derecho a voto en el Consejo Europeo. Sin embargo, se considera improbable este paso porque requiere la aprobación unánime de los estados miembros de la UE y Hungría ha dicho que lo vetará.

"Hacemos esto por Polonia, por los ciudadanos polacos", para que puedan contar con un poder judicial independiente que es uno de los fundamentos cruciales de los principios de la UE, dijo el comisionado Frans Timmermans.

Timmermans dijo que la decisión se tomó “con mucho pesar” pero era inevitable ya que el gobierno polaco ha desoído las condenas no sólo de la UE sino también de las Naciones Unidos, de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa y el Consejo de Europa, que es el principal organismo de derechos humanos en el continente.

El gobierno polaco, que ha avanzado en la reforma judicial a pesar de las advertencias de la UE, recibió el anuncio con calma.

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Contribuyeron a esta nota los corresponsales de The Associated Press Raf Casert en Bruselas y Pablo Gorondi en Budapest.