Naciones Unidas anunció el miércoles el cierre de siete campos de protección que han albergado a más de 200.000 civiles durante la guerra civil en Sudán del Sur.

Más de 560 personas fueron reubicadas de forma voluntaria desde el campo de Melut, en el estado del Alto Nilo. Algunas de ellas se trasladaron a otro campamento en Malakal.

La iniciativa sin precedentes de Naciones Unidas de abrir sus puertas a los civiles ha sido polémica desde el inicio del conflicto hace cuatro años, ya que las autoridades locales temían que los ciudadanos se volvieran dependientes de la ayuda.

El cierre de nuevos campos dependerá de la situación en la zona, indicó el jefe de misión de la ONU, David Shearer. La mayoría de los residentes dice tener demasiado miedo como para marcharse y dice que se quedará hasta que terminen los combates.

El cierre del campamento coincidía con las negociaciones de paz de alto nivel, que se celebraban en la vecina Etiopía.