Los primeros ministros de Croacia y Eslovenia no pudieron el martes superar un obstáculo derivado de una mediación internacional sobre una disputa limítrofe que tienen desde hace mucho y que ha conllevado a tensiones entre ambos países de la Unión Europea.

El primer ministro croata Andrej Plenkovic y su homólogo esloveno Miro Cerar estuvieron en desacuerdo sobre la aplicación de medidas basadas en la decisión que un panel con sede en Holanda tomó en junio. La decisión otorga a Eslovenia acceso sin restricciones al Mar Adriático, y aborda varios otros asuntos fronterizos no resueltos.

Plenkovic reiteró que Croacia rechaza el fallo tras retirarse del proceso en el 2015. Hizo un llamado a la flexibilidad y propuso más negociaciones para resolver la disputa, que deriva de la disolución de Yugoslavia en la década de 1990.

"En realidad, hay un alto nivel de consenso sobre cuales deben de ser las fronteras", insistió. "Espero que sigamos dialogando y que podamos llegar a una solución a través de negociaciones".

Pero Cerar fue firme al decir que una aplicación conjunta del fallo internacional es la única solución para la disputa fronteriza. Agregó que Eslovenia seguirá adelante con su aplicación después del 29 de diciembre, cuanto termine su período de preparación, que duró seis meses.

"En este momento nuestras posturas son muy diferentes y Eslovenia solo seguirá el único camino que considera apropiado", dijo Cerar. Pero agregó que Eslovenia comenzará aplicando solo aquellas partes del dictamen que puede poner en vigor por su cuenta.

Ambos funcionarios prometieron evitar tensiones e incidentes en las zonas fronterizas.