Familiares de dos menonitas secuestrados hace meses en el norte de Paraguay aseguran que están cumpliendo una orden del grupo guerrillero que los mantiene cautivos con el fin de lograr su liberación: entregar centenares de bolsas de comidas en barrios pobres antes de Navidad.

Al margen de las autoridades, los familiares han llevado las donaciones --que aseguran tienen un valor de decenas de miles de dólares-- entre el lunes y martes, con el fin de lograr la libertad de los cautivos en manos, según dicen, del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que opera en esa zona boscosa del país sudamericano.

Los dos menonitas fueron capturados en campos de cultivo de soja y maíz en la colonia Santa Clara, departamento de San Pedro, a unos 380 kilómetros al norte de Asunción, y los familiares aseguraron que por cada uno de ellos el EPP exigió medio millón de dólares. Los familiares dijeron que no podían pagar ese rescate.

Ahora, afirman, los plagiadores exigen que repartan unas 300 bolsas de comidas en cuatro barrios miserables. Las autoridades paraguayas no se han referido hasta el momento al asunto.

“Recibimos una prueba de vida y cumplimos con la indicación de hacer esta distribución para que mi hijo recupere su libertad”, aseguró el martes a The Associated Press Bernhard Blatz, cuyo vástago homónimo de 22 años fue raptado el 1 de septiembre. Blatz padre dijo que su hijo fue secuestrado con fines extorsivos por el EPP.

Blatz y amigos de la familia llevaron las bolsas al barrio capitalino de Pelopincho. En la víspera, familiares del otro plagiado por ese grupo, Franz Hiebert Wieler, de 32 años, entregaron bolsas en las comunidades pobres de Zanja Pytá, San Francisco y Calaverita en los departamentos norteños Amambay y Concepción.

"Esperamos, además, que Franz Hiebert Wieler... retorne a su casa", señaló Blatz. Wieler fue secuestrado el 21 de agosto, agregó.

Blatz explicó que las bolsas entregadas contienen productos de la canasta familiar no perecederos como arroz, fideos, azúcar, yerba mate y panificados preparados por miembros de las colonias de menonitas Río Verde y Santa Clara.

Eulalio Encina, presidente de la comisión vecinal de fomento de Pelopincho, aseguró a la AP que la mayoría de los residentes del barrio rechazó las bolsas porque consideró que “es producto de una extorsión de criminales”, aunque señaló que miembros de algunas familias las aceptaron. Refirió que el barrio cuenta con unas 342 viviendas.

El EPP, que opera principalmente en los bosques de los departamentos de San Pedro y Concepción, mantiene igualmente en su poder al policía Edelio Morínigo y al hacendado Félix Urbieta, a los que raptó en julio de 2015 y octubre de 2016, respectivamente, según las autoridades. La guerrilla es señalada por las autoridades como responsable del asesinato de 21 militares, 13 policías y 26 civiles desde 2008.