Centenares de jueces y fiscales rumanos protestaron el lunes en todo el país contra cambios jurídicos que ellos dicen obstaculizarán los enjuiciamientos.

Las primeras protestas se realizaron en las afueras de tribunales en la capital, Bucarest, y otras ciudades, incluyendo Cluj, Timisoara, Galati, Brasov y Constanza.

Las inusuales manifestaciones continuaron por la noche con una protesta silente en las afueras de la Corte de Apelaciones de Bucarest y junto a un tribunal en Brasov, en el centro de Rumania. Muchos de los participantes mostraron papeles con el juramento que prestan los nuevos jueces de respetar las leyes y la constitución.

En Cluj, los residentes les dieron flores a los jueces y les aplaudieron afuera de la corte, donde los magistrados llevaban sus togas en los brazos para simbolizar las dificultades que enfrentarían para realizar su trabajo si se promulgan las enmiendas.

En una declaración conjunta, los fiscales en Constanza dijeron que las propuestas “no solamente obstaculizan la lucha contra la corrupción, sino contra todo delito”.

Entre los cambios propuestos están una prohibición de las declaraciones públicas sobre investigaciones y juicios, y otra para limitar el uso de grabaciones de video y audio. Otra propuesta permitiría que los sospechosos estuviesen presentes cuando los testigos declaran.

Los fiscales dicen que eso significaría que la víctima de un pederasta estaría obligada a declarar delante de su abusador.

Una agencia especializada en crimen organizado y terrorismo dijo la semana pasada que 1.200 causas de narcotráfico se verían frenadas si las enmiendas se convierten en ley.

El parlamento aprobó el lunes otra enmienda que limita el papel del presidente en el nombramiento de los principales fiscales. De acuerdo con la revisión, el presidente solamente podría bloquear el nombramiento de un fiscal una vez.

Actualmente no hay un límite.

El presidente Klaus Iohannis, oponente de las propuestas, las puede enviar de vuelta al parlamento.