El gobernante Congreso Nacional Africano (ANC) de Sudáfrica eligió el lunes a Cyril Ramaphosa como su nuevo presidente, lo que le hace el casi seguro próximo jefe de estado del país.

Ramaphosa, de 65 años y uno de los hombres más ricos en Sudáfrica, se ha presentado en meses recientes como un reformista capaz de sacar al país de los escándalos de corrupción que han dañado la economía y causado una breve recesión este año.

Como jefe del ANC, Ramaphosa será el candidato del partido a la presidencia en las elecciones del 2019, que se espera gane sin problemas.

"Claramente, Ramaphosa ha sido favorito de la comunidad empresarial”, dijo Daniel Silke, analista político independiente. Como nuevo líder del partido, se piensa que Ramaphosa tratará de “revivir las políticas prudentes en Sudáfrica” y “estabilizar el vapuleado barco de la economía sudafricana”.

La tarea es grande. La economía del país cayó en recesión este año, recuperándose a un crecimiento de 2,5% en el segundo trimestre. El desempleo ronda el 30% y el país es considerado una de las sociedades más desiguales en el mundo. El 10% de las personas reciben el 66% de los ingresos nacionales, de acuerdo con el Reporte de Desigualdad Mundial 2018.

Ramaphosa hereda además un partido que ha sido sacudido por escándalos de corrupción, lo que ha dañado profundamente su reputación entre los votantes y creado fisuras internas.

El segundo y último término del presidente saliente Jacob Zuma como líder del ANC ha concluido tras un término lleno de escándalos que ha registrado un desplome de la popularidad del movimiento de liberación fundado por Nelson Mandela.

El término de Zuma como jefe de estado concluye en el 2019. No estaba claro si Ramaphosa, como líder del ANC, va a llamar a Zuma a renunciar como presidente del país, algo que el partido tiene autoridad para hacer.