El gobernador de Puerto Rico ordenó a las autoridades el lunes que revisen todas las muertes reportadas desde el paso del huracán María hace casi tres meses, en medio de acusaciones de que el territorio estadounidense no contó todos los decesos relacionados con la tormenta.

Ricardo Rosselló dijo en un comunicado que es posible que el número de víctimas sea mayor que las 64 muertes actualmente atribuidas al huracán de categoría 4 que azotó la isla el 20 de septiembre con vientos de hasta 248 kilómetros por hora (154 millas por hora) y causando daños calculados en unos 95.000 millones de dólares.

"Siempre sabíamos que el número de muertos a causa del huracán iba a aumentar al recibir más información confirmada, sin rumores, y esta revisión garantizará que hayamos contado a todos correctamente", expresó el gobernador.

"Además queremos el escrutinio más exacto, la explicación más fidedigna de cómo la gente perdió la vida para poder dar cuenta del impacto de estas tormentas, y para identificar maneras en que podamos evitar fatalidades en el futuro”, añadió.

Su administración ha defendido varias veces el recuento oficial de muertes relacionadas con el huracán, aunque demógrafos han dicho que el aumento en el número de decesos después del huracán no fue normal.

Aunque el saldo actual de muertes incluye defunciones por ataques cardíacos, suicidios o problemas respiratorios, hay quienes dicen que no se están incluyendo aquellos para quienes la tormenta y las penurias que causó fueron factores.

Un reporte de investigadores, entre los que se incluye al director de demografía aplicada de la Universidad Estatal de Pensilvania, estima que hubo casi 500 decesos adicionales durante septiembre en Puerto Rico.

Familiares de víctimas destacan que la tormenta a toda la isla sin energía eléctrica, incluyendo hospitales y asilos de anciano donde había gente que dependía de respiradores u otros equipos eléctricos.

Las autoridades dijeron que el número promedio de muertes diarias aumentó de 82 a 117 después de la tormenta, con un total de 2.838 muertes reportadas en septiembre, un aumento de 20% con respecto a las 2.366 muertes reportadas ese mismo mes en el 2016.

Rosselló dijo que su gobierno tiene que investigar si el aumento de muertes se debe directa o indirectamente al huracán María.

“Cada muerte es más que una cifra, y cada muerte debe tener un nombre e información vital, y un relato preciso sobre los hechos relacionados con la defunción”, dijo el gobernador.

El centro forense ha señalado que muchos certificados de defunción recibidos no especificaban si la falta de electricidad fue un factor en el deceso.

La representante neoyorquina Nydia Velázquez elogió las acciones de Rosselló, pero dijo que aún se necesitaba una revisión independiente.

“El conteo oficial de decesos en la isla parece absurdamente bajo”, dijo en un comunicado. “El pueblo estadounidense y sus funcionarios electos necesitan todo el panorama de los daños que provocó María para garantizar que el gobierno federal responda de manera adecuada al brindar asistencia a nuestros compatriotas que viven en la isla”.