Un soldado estadounidense muerto en una emboscada en Níger con tres camaradas no fue capturado vivo por fuerzas hostiles ni fue baleado a quemarropa, se enteró AP en base a la investigación militar.

Al parecer el militar, cuyos restos fueron hallados días después, luchó hasta el final.

La investigación trata de esclarecer las circunstancias de muerte del sargento La David T. Johnson, quien tenía 25 años y era de Miami Gardens, Florida.

Se determinó que murió por fuego enemigo cuando corría del lugar del ataque a unos 200 kilómetros (120 millas) de Niamey, la capital del país.

Los restos de Johnson fueron recuperados dos días después.

Fuentes oficiales enteradas del estudio hablaron con la AP a condición de anonimato pues no estaban autorizadas para hablar públicamente del tema.

Una unidad de unos 12 comandos de las fuerzas especiales estadounidenses acompañaba a unos 30 uniformados de Níger cuando fueron emboscados por una banda afiliada al grupo Estado Islámico. Los guerrilleros, que sumaban unos 50, usaron armas cortas y lanzagranadas.

Un funcionario enterado de la investigación dijo que Johnson recibió unos 18 impactos de bala desde una distancia, y que él devolvió el fuego mientras dos soldados de Níger trataban de escapar.