Amigos y enemigos de Corea del Norte unieron fuerzas el viernes para oponerse a su determinación de ser reconocida como un país con armas atómicas, y exhortaron al líder Kim Jong Un a que negocie la desnuclearización de la península coreana, pero Pyongyang no dio señales de estar dispuesta a ceder.

En una presentación muy poco común ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el embajador norcoreano Ja Song Nam dijo que el hecho de que el país posea armas atómicas es “una medida inevitable de autodefensa” para proteger al país contra “la amenaza nuclear y el chantaje de Estados Unidos”.

Ja nunca mencionó la posibilidad de conversaciones. Pero dijo que la reunión del consejo era “una medida desesperada tramada por Estados Unidos debido a que está aterrorizado por el increíble poder de nuestra república que ha logrado exitosamente la gran causa histórica de completar la fuerza nuclear del Estado”.

El embajador destacó el lanzamiento de un misil balístico intercontinental del 29 de noviembre, que según los expertos podría llegar hasta el territorio continental de Estados Unidos.

El vicecanciller surcoreano Cho Hyun le dijo al consejo que Corea del Norte está “en las últimas etapas de hacerse de armamento nuclear”, y advirtió que si puede colocar una ojiva atómica en un misil balístico intercontinental, “alterará fundamentalmente el panorama de seguridad en la región y más allá”.

Exhortó a la comunidad internacional a que comprenda la urgencia de la amenaza que esto representa y halle formas de detener el programa nuclear norcoreano, lo cual incluye incrementar la presión al máximo y unirse para responder “absolutamente no” a los intentos norcoreanos de ser reconocido como un estado con armas atómicas.

Estados Unidos y sus aliados cercanos Japón y Corea del Sur exhortaron a incrementar la presión sobre Pyongyang para hacer que el gobierno de Kim negocie la desnuclearización de la península coreana.

El norcoreano Ja dijo que su país ha sido blanco de 11 resoluciones de sanciones de la ONU. Además, Estados Unidos, la Unión Europea, Corea del Sur, Japón y otros países han impuesto medidas adicionales. Pero todas estas estrategias no han detenido las pruebas nucleares y de misiles, ni han llevado a negociaciones.