Una guatemalteca cuya fecha de deportación se fijó para el 26 de diciembre, planea pasar las últimas horas de la noche de Navidad en compañía de sus cuatro hijos en el aeropuerto de Salt Lake City antes de abordar un avión a su país natal, a menos que reciba un aplazamiento de último minuto.

María Santiago García habló el miércoles durante una vigila en Salt Lake City, en donde unos 40 simpatizantes lloraron y oraron por ella, de acuerdo a un reporte del The Salt Lake Tribune.

García dijo que sus cuatro hijos, de entre 3 y 11 años de edad, son ciudadanos estadounidenses pero viajarán con ella a Guatemala para permanecer juntos. Después de vivir 15 años en Estados Unidos, expresó su preocupación por la violencia y la falta de oportunidades en su país natal.

“Es complicado, porque en Estados Unidos una pasa malos momentos, pero nada comparado con lo que se vive en mi país”, dijo.

Un juez federal le ordenó originalmente a García dejar el país en 2006, dijo el portavoz del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, Carl Rusnok. En 2014 se le otorgó un aplazamiento de seis meses para obtener documentos de viaje. En junio de 2015 se rechazó su intento de reabrir su caso y evitar la deportación.

“Buscar interdictos de manera repetida no es una manera viable para que un extranjero posponga de manera permanente el regreso obligatorio a su país de origen”, dijo Rusnok en un comunicado.

García había solicitado otra suspensión, pero su abogado le dijo que era poco probable que la obtuviera.

“Estoy esperando un milagro”, dijo García.

Un grupo de defensa de inmigrantes en Utah llamado Unidad Inmigrante, ayuda a difundir el caso de García y recaudó 1.845 dólares para ayudar a que la familia tenga dinero para empezar de nuevo en Guatemala.

“No son delincuentes, son familias”, dijo Cynda Nygaard, una simpatizante que asistió a la vigilia.

La hija de 9 años de García, Saraí Reyes, dijo que le preocupa perder su sueño de convertirse en doctora, pero dijo que va a intentar aprender a trabajar duro viendo a los guatemaltecos.

García dijo que no responsabiliza a todo el gobierno de Estados Unidos y valora el tiempo que permaneció en el país.

“Existe un sistema fallido y hay unas cuantas personas que siguen complicándole las cosas a personas como yo”, dijo.