La ligera ventaja de los republicanos para hacer avanzar por el Senado su reforma fiscal está en riesgo después de que el senador Marco Rubio declaró el jueves que votará en contra de la propuesta a menos que los negociadores expandan el crédito fiscal que los estadounidenses de bajos ingresos pueden solicitar por sus hijos.

La potencial deserción de Rubio complica el objetivo de los líderes republicanos de aprobar su propuesta de 1,5 billones de dólares la próxima semana, y entregarle al presidente Donald Trump su primer gran triunfo legislativo antes de Navidad.

Los senadores republicanos aún podrían aprobar la reforma sin el voto de Rubio, pero sin mucho margen de error. La versión original se aprobó con una votación de apenas 51-49, con el respaldo de Rubio. El copatrocinador del cambio que propuso Rubio, el senador republicano Mike Lee, permanece indeciso sobre la propuesta en general y propugna por que el crédito sea lo más generoso posible, dijo el portavoz de Lee, Conn Carroll.

La revuelta en el Senado se presenta el mismo día en que una facción clave de los republicanos en la Cámara de Representantes se expresó a favor del proyecto, lo que incrementa sus posibilidades. Miembros de la bancada conservadora Freedom Caucus pronosticaron que la gran mayoría de sus miembros respaldarían la reforma.

Un día antes, los líderes republicanos de ambas cámaras llegaron a un acuerdo en principio sobre los cambios más radicales a las leyes fiscales del país en más de 30 años. El paquete otorgaría generosos recortes de impuestos a las corporaciones y a los estadounidenses más ricos, y recortes más modestos para las familias de ingresos bajos y medios.

Los confiados líderes republicanos auguraron que la reforma se aprobaría rápidamente la próxima semana, y le enviarían la propuesta a Trump para ser firmada.

En la Casa Blanca, Trump expresó confianza en que Rubio cambiará de opinión.

“Ha sido un tipo realmente grandioso y de gran apoyo. Creo que el senador Rubio estará ahí”, dijo Trump, quien durante las elecciones primarias del Partido Republicano se burlaba de Rubio diciéndole “pequeño Marco”.

La reforma incrementaría el crédito fiscal de 1.000 a 2.000 dólares por hijo. La medida pone a disposición de las familias una porción del crédito, 1.100 dólares, incluso si no tienen impuesto sobre la renta a cargo, y recibirían el dinero en forma de un reembolso. Rubio quiere incrementar esa cifra, pero no ha dicho a cuánto.

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Los periodistas de Associated Press Kevin Freking y Ken Thomas contribuyeron a este despacho.

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Stephen Ohlemacher está en Twitter como: http://twitter.com/stephenatap