Miembros de la familia real británica y la primera ministra Theresa May se sumaron el jueves a los sobrevivientes y familiares de la Torre Grenfell, cuyo incendio hace seis meses dejó 71 muertos.

El príncipe Carlos y su esposa Camilla, los príncipes Enrique y Guillermo con su esposa Kate junto con unas 1.500 personas participaron del oficio ecuménico en la Catedral de San Pablo al cumplirse seis meses desde el incendio del 14 de junio que arrasó una torre residencial en el oeste de Londres.

La legisladora laborista Emma Dent Coad, que representa al distrito, dijo que “las emociones todavía están a flor de piel” y que el oficio fue un “reconocimiento de que la gente de todos los niveles del gobierno vienen a condolerse”.

Al término del oficio, muchos se abrazaron en las escalinatas de San Pablo. Algunos llevaban fotos de sus seres queridos y rosas blancas.

Un total de 71 personas perecieron en el incendio, que comenzó en el refrigerador de un apartamento y se propagó velozmente por la torre de 24 pisos donde vivían principalmente inmigrantes y trabajadores.

El desastre conmocionó al país y provocó polémicas sobre la divisoria entre ricos y pobres, entre otras razones porque tuvo lugar en un edificio residencial de propiedad estatal en Kensington and Chelsea, uno de los distritos más ricos de todo el país. Muchos habitantes están furiosos con las autoridades por desoír sus inquietudes sobre seguridad, planteadas desde mucho antes del incendio.

La policía realiza una investigación criminal y estudia presentar cargos de homicidio no intencional “a nivel empresario o individual”, pero hasta el momento no hay acusados.

El obispo de Kensington, Graham Tomlin, expresó la esperanza de que los presentes en el oficio sientan que la nación no los ha olvidado.

“Al llegar al fin de este año arduo, al festejar la Navidad... nada puede borrar el recuerdo de esa noche”, dijo. “Y sin embargo, espero y ruego que este nuevo año traiga nuevas esperanzas hacia el futuro”.