El Parlamento uruguayo aprobó el miércoles una ley integral de protección a las mujeres que sufren violencia doméstica según la cual se deroga un artículo de código penal que permitía que los jueces perdonaran a quien mataba a su cónyuge por la “pasión provocada por el adulterio”.

El fundamento de la ley establece que el artículo derogado era una “norma patriarcal”.

La nueva ley, además de derogar dicho artículo, crea una nueva disposición que establece que de ahora en adelante los jueces podrán otorgar el perdón a quien lesione e incluso mate a su pareja debido a un “estado de intensa conmoción provocada por el sufrimiento crónico producto de violencia intrafamiliar”. Según cifras oficiales, la mayoría de las denuncias de violencia doméstica son de mujeres.

La ley sancionada también establece que el estado debe otorgar asistencia jurídica, médica y psicológica gratuita a las mujeres víctimas de la violencia de género. A su vez, amplía la definición de “abuso sexual”, no siendo necesario el contacto corporal para que se configure.

La ley fue aprobada por la Cámara de Representantes por 63 votos afirmativos en un total de 84 diputados presentes. La totalidad de los legisladores de la coalición oficialista de izquierda Frente Amplio votaron a favor, mientras que la oposición se dividió entre quienes apoyaron y rechazaron la ley. La norma ya había sido sancionada por el Senado, en ese caso por unanimidad.

La discusión provocó un acalorado debate de ocho horas el martes y de otras seis el miércoles en el cual muchos diputados de la oposición reclamaron que el proyecto fuera analizado con más detenimiento en la comisión especializada en códigos, lo que fue rechazado por el oficialismo.

“Si una autocrítica tiene que plantearse este parlamento, es que esta ley haya demorado tanto”, dijo el diputado Luis Puig, uno de los que dio su voto favorable a la nueva ley. “Este Parlamento está tomando como normal la muerte de mujeres. No nos conmovemos, semana a semana matan a una más”, dijo la diputada Cecilia Bottino, también integrante de la mayoría.

Asimismo, se creó un mecanismo judicial para que las causas de violencia de género puedan diligenciarse en una única sede judicial, simplificando mecanismos que hasta ahora obligaban a las víctimas a tramitar parte de ellas en la justicia de familia y otras en la justicia penal o civil.

En septiembre, el parlamento había aprobado una ley que establece que los femicidios son un agravante en los casos de homicidios. Según dicha norma, el femicidio se configura cuando se da muerte a una mujer "por motivos de odio, desprecio o menosprecio" o su simple "condición de tal".

Legisladores de la oposición que votaron contra la ley remarcaron que la ley de femicidios no logró hasta ahora reducir los casos de violencia doméstica o de género.

“Tengo que la impresión que desde que lo votamos para acá hay más mujeres muertas en esa condición que antes”, dijo el diputado opositor Jorge Gandini.