La fiscalía pidió el miércoles que un tribunal disponga la prisión preventiva por nueve meses de Luis Figari, el líder laico de una orden religiosa católica acusada en Perú de violación, secuestro, lesiones graves y asociación ilícita.

El pedido de arresto únicamente se hará efectivo cuando la justicia peruana admita el requerimiento y lo haga llegar a sus pares de Roma, donde Figari reside.

En una entrevista con RPP Noticias el abogado del acusado, Armando Lengua, confirmó el requerimiento fiscal mientras que el defensor de las víctimas, Héctor Gadea, señaló que la resolución formaliza la denuncia penal contra Figari por los delitos de asociación ilícita para delinquir y lesiones psicológicas graves.

El pedido fiscal también afecta a otros tres miembros de esa orden religiosa.

Figari es el fundador de la organización ultraconservadora católica Sodalitium Christianae Vitae. En 2011 él y otros directivos fueron acusados por jóvenes de presuntas violaciones, maltratos físicos y abusos psicológicos, aunque el Vaticano demoró seis años en investigar el caso y concluyó que Figari solicitó de modo improcedente y excesivo confidencias en el ámbito sexual contrarias al mandamiento de no cometer actos impuros.

El 30 de enero de este año el Vaticano le ordenó a Figari residir en Roma y cesar todo contacto con la comunidad que había fundado en Lima en 1971.

El escándalo de la Sodalitium Christianae Vitae recuerda al de la orden religiosa Legionarios de Cristo con sede en México, cuyo fundador Marcial Maciel fue favorito del papa Juan Pablo II. Maciel fue acusado de abusar sexualmente de seminaristas y tuvo tres hijos.

También remite al caso del sacerdote Fernando Karadima en Chile, quien encabezó por décadas una parroquia antes de que salieran a la luz las denuncias de abusos en su contra en 2010. Una jueza chilena desechó en 2011 el caso penal contra el sacerdote porque había prescrito la acción judicial, pero determinó que las acusaciones de abusos eran fundadas.