El demócrata Doug Jones supo formar una alianza inusual en el sur para ganar un escaño en el Senado el martes por Alabama, tradicionalmente republicana, combinando una fuerte participación en las urnas de votantes negros y blancos liberales con respaldo de conservadores que no podían soportar los escándalos sexuales del republicano Roy Moore.

Entre esos republicanos desafectos estuvo el republicano más poderoso el estado, el senador Richard Shelby, quien pudiera haber dado a Jones su estrecha victoria de apenas 1,5 puntos.

El veterano senador declaró a finales de la campaña que no podía votar por Moore, un evangélico populista, luego de acusaciones de varias mujeres que dijeron que éste abusó sexualmente de ellas o las acosó hace décadas, cuando eran adolescentes y él un treintañero.

Shelby, que fue el último demócrata en ganar un escaño en el Senado por Alabama en 1992 antes de cambiar de partido dos años más tarde, declaró que las acusaciones eran creíbles, pese a las negativas de Moore, y agregó que inscribiría el nombre de otro republicano en la boleta. Resultados parciales revelan que aproximadamente 1,7% de los más de 1,3 millones de votantes en Alabama hicieron eso, casi seguramente negando a Moore esos votos.

El resultado, producto de una concurrencia inesperadamente alta a las urnas, fue una sorpresa en un estado que Trump ganó por un margen de 28 puntos porcentuales apenas hace 13 meses. Los republicanos ocupan todos los puestos estatales y seis de los siete escaños en la Cámara de Representantes y dominan la legislatura estatal.

Jones, un ex fiscal federal de 63 años, toma el escaño que dejó vacante Jeff Sessions cuando Trump lo nombró secretario de Justicia.

Jones ganó por amplios márgenes en los cuatro condados más populosos del estado a lo largo de la carretera Interestatal 65, desde la costa del Golfo de México hasta el condado Madison, cerca de la frontera con Tennessee, además de los condados con las dos mayores universidades del estado. Jones redujo además la ventaja republicana en varios otros condados, aunque Moore dominó muchos pueblos pequeños y áreas rurales donde su atracción evangélica es grande.

El condado Jefferson, donde Jones reside en un suburbio de Birmingham, resalta el éxito del candidato demócrata en unir a grupos dispares de electores: votantes negros en la ciudad y los suburbios del oeste, blancos republicanos de los suburbios del sur. Jones ganó 68% contra 30% en Jefferson, una ventaja de 71.000 votos, aproximadamente 10 veces su margen de victoria en el estado.