La Armada argentina realiza una investigación interna sobre la desaparición del submarino ARA San Juan hace casi un mes, lo que implicó la suspensión temporal de al menos dos comandantes.

El portavoz de esa fuerza, Enrique Balbi, dijo el miércoles en rueda de prensa que el comandante de adiestramiento y alistamiento naval, contraalmirante Luis López Mazzeo, fue suspendido de forma preventiva “mientras dure la investigación”.

El ministro de Defensa, Oscar Aguad, confirmó por su parte al diario La Nación la suspensión de ese contralmirante y la del comandante de la fuerza de submarinos, Claudio Villamide, al señalar que “llegó el tiempo de explicar qué pasó” con la nave.

El submarino diésel eléctrico clase TR-1700 de fabricación alemana y operativo desde los años 80 desapareció el 15 de noviembre con 44 tripulantes a bordo cuando navegaba desde Ushuaia, en el extremo austral de Argentina, hacia su base en Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires, tras participar de un ejercicio de adiestramiento.

El submarino informó el 15 de noviembre que había sufrido una avería a raíz de la entrada de agua a las baterías a través del snorkel pero que el incidente que había sido resuelto. Horas después de ese reporte se registró una explosión en la zona del Atlántico sur donde se había perdido contacto con la nave.

La Armada rastrea con varios buques provistos de sonares el lecho marino pero suspendió el 24 de noviembre las tareas de rescate de los submarinistas por considerar que ya no había posibilidades de encontrarlos con vida.

“Como suele pasar en este tipo de incidentes hay una investigación interna prevista en reglamentos internos, es una situación normal”, dijo Balbi. Versiones periodísticas señalaron que existen tensiones en el seno de la Armada sobre la medida tomada.

Balbi no dio precisiones sobre qué aspectos del manejo de la crisis en torno al San Juan abarca la pesquisa abierta.

Luego de que se produjera la suspensión de López Mazzeo cuatro subordinados pidieron de forma voluntaria su pase a retiro, lo que fue atribuido por Balbi a motivos personales.

“Es un tema personal... desconozco cuál es su fecha de pase a retiro”, señaló el portavoz. Medios de prensa sostienen que la decisión fue en solidaridad con la suspensión de su superior.

La justicia argentina también investiga la desaparición de la nave.

Una vez resuelto el desperfecto el submarino continuó su viaje a Mar del Plata y en ese trayecto habría ocurrido la explosión. El portavoz indicó que “normalmente el comandante de la nave es el que evalúa la avería en cuanto al modo de acción a seguir”, aunque también “de alguna manera fue hablado con su comandante (en tierra) a través de telefonía satelital y también por escrito”.

Familiares de los 44 tripulantes se reunieron el lunes con diputados en el Congreso para solicitarles una investigación sobre lo que le sucedió al submarino.

Varios de ellos afirman que la Armada ha ocultado información y temen que el operativo de búsqueda en el que participan países con alta tecnología como Estados Unidos, Rusia y Gran Bretaña deje de ser una prioridad.

Balbi dijo que la búsqueda prosigue mediante cinco buques con distintos sensores en la zona donde desapareció el submarino. Tres objetos posados sobre el lecho marino serán inspeccionados el miércoles. Varios ya han sido descartados en los últimos días.

Señaló además que “no hay una fecha” de finalización de la colaboración internacional.