El presidente francés Emmanuel Macron dijo que la fuerza antiterrorista de 4.000 efectivos enviada por Francia a la región africana del Sahel colaborará con una nueva fuerza africana para “obtener victorias” contra los yihadistas en el primer semestre de 2018.

Durante una cumbre de gobernantes africanos y europeos al oeste de París, Macron dijo que “debemos ganar la guerra contra el terrorismo” en el Sahel luego de las victorias militares contra el grupo Estado Islámico en Irak y Siria.

Arabia Saudí se ha comprometido a aportar 100 millones de dólares y los Emiratos Árabes Unidos 30 millones para combatir la amenaza yihadista, aseguró Macron.

Estados Unidos confirmó su compromiso de aportar 60 millones de dólares, añadió.

Los gobernantes de los países que participan de la fuerza G5 Sahel _Mali, Níger, Burkina Faso, Mauritania y Chad_ asistieron a la cumbre.

Previamente, la canciller alemana Ángela Merkel destacó la urgencia de volver operativa la fuerza antiterrorista en el terreno.

Según Merkel, “el extremismo islámico se propaga, no podemos esperar”.

Los ataques extremistas, principalmente en las fronteras entre Mali, Níger y Burkina Faso, están aumentando, sobre todo contra los efectivos de paz de la ONU.

Merkel dijo que la ayuda para el desarrollo que envían Alemania y otros países “es inútil si el pueblo no puede vivir en paz”. Dijo que el proceso de paz en curso en Mali es un ejemplo del trabajo que debe avanzar.

Funcionarios en la conferencia dijeron que el G5 Sahel tendrá 5.000 efectivos para marzo, pero necesita entrenamiento, autonomía operativa y fondos.

El fondo de lanzamiento de la fuerza es de 250 millones de euros (293 millones de dólares), y se necesitan 400 millones de euros (470 millones de dólares) para más adelante, dijo la ministra de Defensa francesa Florence Parly a la radio RF1.