El principal negociador de la Unión Europea para el Brexit, Michel Barnier, dijo el miércoles que Gran Bretaña “no podrá retractarse” de los compromisos que hizo en el acuerdo inicial de divorcio entre las partes, a pesar de que su contraparte británico insistió en que se trataba de una mera “declaración de intenciones”.

Barnier dijo ante el Parlamento Europeo que las negociaciones hasta el momento han sido “extremadamente complejas y extraordinarias”, pero insistió en que no había hecho concesiones a la parte británica.

El negociador británico David Davis insinuó días atrás que el acuerdo no estaba en firme. Pero Barnier sostuvo que “se ha tomado nota de los avances, se los ha registrado y deberá traducírselos en un acuerdo de retiro legalmente vinculante” sobre la deuda de Londres con la UE; una frontera transparente entre Irlanda, miembro de la UE, e Irlanda del Norte, que forma parte del Reino Unido, y los derechos de los ciudadanos en las respectivas regiones.

El principal funcionario del Parlamento Europeo para el Brexit, Guy Verhofstadt, dijo que Davis ya se estaba retractando de su declaración del domingo, que enfureció a la cúpula de la UE en Bruselas.

Verhofstadt dijo que habló por teléfono con Davis el martes y que éeste “me aseguró que no es su intención, ni la intención del gobierno del Reino Unido, retractarse de sus compromisos. La mejor manera de asegurar esto es que en las próximas semanas incluyamos estos compromisos en el texto legal de un acuerdo de retiro”.

La mayoría de los legisladores elogiaron a Barnier por su actuación en las conversaciones y lograr que los 27 países que permanecen en la UE mantengan una posición unificada.

Los jefes de estado o gobierno de la UE inician el jueves una cumbre de dos días para certificar que se han registrado “avances suficientes” y que las negociaciones pueden avanzar a la segunda etapa, de las futuras relaciones y el comercio, un tema que Londres quiere abordar lo antes posible.

Gran Bretaña debe salir del bloque en marzo de 2019, pero el Brexit deberá ser acordado para fines de 2018 a fin de que los parlamentos nacionales tengan tiempo de aprobarlo.