Canadá abandonó sus planes para adquirir 18 cazas Super Hornet a Boeing y en vez de eso le comprará 18 aviones de combate F-18 usados a Australia.

El primer ministro Justin Trudeau había advertido previamente que Canadá dejaría de hacer negocios con Boeing, con sede en Estados Unidos, si es que la empresa no retiraba una queja comercial contra la canadiense Bombardier, que también fabrica aviones, y el gobierno advirtió de nuevo el martes que la compañía estadounidense tendrá pocas probabilidades de ganar un nuevo contrato por 88 cazas adicionales si la situación sigue como está.

El gobierno de Trudeau también dijo que evaluará el efecto en general de las empresas sobre la economía canadiense antes de comprar los 88 cazas adicionales que requiere para reemplazar a sus viejos F-18.

"Los licitadores responsables de hacer daño a los intereses económicos de Canadá estarán en clara desventaja en comparación con licitadores que no tienen un comportamiento perjudicial", dijo la ministra de Adquisiciones, Carla Qualtrough.

Scott Day, portavoz de Boeing, reconoció que la declaración estaba dirigida a la empresa estadounidense, y dijo que ésta respeta la decisión del gobierno canadiense de comprar aviones australianos. Agregó que ellos revisarán los requisitos para la nueva flotilla e hizo énfasis en lo que dijo era la larga presencia de Boeing en Canadá.

"Creo que hay que dejar que nuestro historial hable por sí mismo", afirmó Day en un correo electrónico.

Boeing sostiene que los nuevos aviones para pasajeros de la Serie C, de Bombardier, reciben subsidios que le dan una ventaja internacional.

Canadá había estado en negociaciones para comprar los 18 cazas Super Hornet a Boeing, en vez de comprarle los aviones usados a Australia, en un esfuerzo por cerrar la brecha entre sus viejos F-18 y la nueva flota de aviones de combate que planea adquirir.

Sin embargo, las autoridades dicen que los cazas australianos costarán significativamente menos que los Super Hornets y pueden entrar en acción dos años antes.

"Hemos recibido una oferta de venta de aviones F-18 de parte del gobierno de Australia, que procuraremos concretar, y hemos recibido una oferta de Super Hornets del gobierno estadounidense, que pensamos dejar pasar", dijo Qualtrough.