El candidato presidencial izquierdista Andrés Manuel López Obrador insistió el martes en una controversial propuesta para considerar una amnistía para ciertos delincuentes.

López Obrador se registró como contendiente a la nominación por el partido Morena para las elecciones presidenciales del 1 de julio.

Como líder en las encuestas de preferencia, tiene virtualmente asegurada la nominación de su partido, aunque el dos veces aspirante presidencial ya generó escepticismo al mencionar la posibilidad de una amnistía como forma de combatir la violencia en México, que ha alcanzado niveles récord.

López Obrador no dio indicios de retractarse. “Someteremos a debate y consulta, principalmente con las víctimas, la posibilidad de otorgar una amnistía a infractores que opten por su readaptación, como ha sucedido en otros tiempos en nuestro país y en el mundo”, declaró.

Algunos críticos dicen que ese tipo de amnistías no dan resultados y alientan a las pandillas a ser violentas.

López Obrador, quien perdió la presidencia por escasos márgenes en los comicios de 2006 y 2012, también propuso la creación de una “Guardia Nacional para reorganizar e integrar a todas las corporaciones militares y policiacas”.

Grupos de derechos humanos han cuestionado la práctica actual de usar efectivos del Ejército y la Marina para desempeñar papeles policiacos para los cuales no fueron entrenados.

Pero los detractores también han cuestionado la falta de una estrategia coherente para el combate al crimen en México. El presidente actual Enrique Peña Nieto presentó una nueva fuerza policial basada en el modelo francés y conocida como la “Gendarmería” que ha tenido efectos poco concretos en su combate a la delincuencia. La propuesta de López Obrador de una Guardia Nacional parece comparable con el ejército estadounidense, que en ocasiones es utilizado en situaciones locales, como revueltas y desastres.

López Obrador también propuso sacar a la mayoría de las oficinas del gobierno federal de la Ciudad de México para instalarlas en ciudades de otros estados, como una manera de combatir un viejo problema en el país: la centralización del poder, recursos financieros y población en la capital.

También propuso la construcción de más refinerías para no depender del extranjero e hizo un llamado a impulsar la agricultura para que México sea autosuficiente en alimentos básicos. Actualmente, el país importa de Estados Unidos gran parte de sus granos, carnes y otros productos.

López Obrador también propuso una pensión mensual de 1.200 pesos (63 dólares) a todos los jubilados como ayuda para la compra de alimentos, una política que implementó para los habitantes de la capital durante su periodo como jefe de gobierno de la Ciudad de México. Otras entidades han adoptado medidas similares, pero el plan del aspirante presidencial se implementaría a nivel nacional y con un monto más elevado.

Al revelar su lema “Becarios sí, sicarios no”, también dijo que existe la necesidad de otorgar becas y acceso a educación superior a los millones de jóvenes que actualmente no estudian ni trabajan, y que en ocasiones son reclutados por el crimen organizado.