Inmigrantes y activistas marcharon el martes al Congreso para pedir en nombre de la virgen de Guadalupe la aprobación este año de una ley que proteja permanentemente de la deportación a 800.000 inmigrantes traídos a Estados Unidos sin autorización cuando eran niños.

Los manifestantes iniciaron la protesta en una parroquia aledaña donde el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Washington, el colombiano Mario Dorsonville, ofició una misa.

“Somos todos una familia y somos responsables en la oración y también en la abogacía que todos tenemos que hacer por aquellos que no tienen voz”, dijo Dorsonville tras el servicio religioso durante el que cedió la palabra a Alejandra Coreas, una salvadoreña de 22 años de edad.

Coreas dijo que la devoción católica de su madre la llevó a hablar en público por primera vez el martes sobre su estatus migratorio.

“Mi madre siempre dice ‘Dios tarda pero nunca olvida”, dijo Coreas a The Associated Press mientras marchaba.

La marcha culminó justo enfrente del Congreso, donde los manifestantes oraron en círculo mientras sostenían imágenes de la virgen de Guadalupe.

La misa oficiada por Dorsonville fue uno de los 55 servicios de oración, misas, procesiones y otros eventos celebrados por diócesis de todo el país para honrar los logros y los miedos de los inmigrantes a propósito del día de la virgen de Guadalupe, tal como lo convocó la semana pasada la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos (USCCB, por sus siglas en inglés).

“Recordamos el papel e importancia singular de Nuestra Señora de Guadalupe, unificadora y constructora de la paz entre las comunidades”, dijo en un comunicado el monseñor Joe S. Vásquez, obispo de Austin, Texas, y presidente del Comité sobre Migración de la USCCB. “Honramos su papel de protectora de las familias, incluidas las familias separadas y lejos de su hogar".

Millones de católicos festejan cada año la aparición de la virgen de Guadalupe a un campesino indígena el 12 de diciembre de 1531 en México. Bautizada por el papa Francisco como "la madre de las Américas", es considerada una figura protectora.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, ha dicho que no ve la necesidad de abordar ninguna legislación antes de marzo para proteger a estos 800.000 inmigrantes conocidos como “dreamers”.

Marzo fue el plazo fijado por el presidente Donald Trump al Congreso para hallar una solución permanente cuando él suspendió las protecciones temporales de deportación otorgadas por el gobierno de Barack Obama en 2012 bajo un programa conocido como DACA.

La minoría demócrata y una treintena de republicanos han presionado reiteradamente por una solución legislativa, argumentando que esos jóvenes inmigrantes enfrentan un futuro incierto.

Pero la bancada demócrata está dividida en cuanto a exigir una solución para los dreamers a cambio de apoyar un proyecto presupuestario que evite una parálisis en las operaciones del gobierno federal el 22 de diciembre.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como https://twitter.com/luisalonsolugolal