Un grupo de ex militares que afirman haber atendido un accidente aéreo en España que implicó bombas de hidrógeno de Estados Unidos y después enfermado por exposición a la radiación solicitaron el lunes a una corte federal de apelaciones que permita presentar una demanda colectiva contra el Departamento de Asuntos de los Veteranos.

Estudiantes de la Escuela de Derecho de Yale en Connecticut presentaron la petición ante la Corte de Apelaciones para Reclamos de los Veteranos a nombre de los ex militares que solicitaron prestaciones por discapacidad al Departamento de Asuntos de los Veteranos pero les fueron denegadas. Los estudiantes representan al veterano de la Fuerza Aérea, Victor Skaar, de Nixa, Missouri, y pretenden la inclusión de otros ex militares que se consideren merecedores de las prestaciones del Departamento de Asuntos de los Veteranos.

Los funcionarios del departamento no han respondido a los mensajes que se les dejaron para pedir comentarios. En la moción se señala como acusado al secretario para Asuntos de los Veteranos, David Shulkin.

El 17 de enero de 1966, un bombardero estadounidense B-52 y un avión de reabastecimiento de combustible colisionaron en el aire durante una operación de repostaje cerca de la localidad española de Palomares. Murieron siete de 11 tripulantes y nadie en tierra. En aquel entonces, Estados Unidos mantenía aviones militares provistos con armas nucleares en el aire cerca de la frontera soviética cuando la Guerra Fría estaba en su máximo nivel.

Debido a la colisión, cuatro bombas de hidrógeno estadounidenses se soltaron. Ninguna estalló, pero los detonadores cargados de plutonio de dos de ellas sí, con la posterior diseminación de 3 kilogramos (7 libras) del altamente radioactivo plutonio 239 en la zona.

Los 1.600 efectivos militares enviados a la zona de la colisión para que recuperaran las armas y limpiaran la contaminación estuvieron expuestos a niveles peligrosos de radiación todos los días durante semanas o meses, según la moción presentada el lunes ante la corte.