El dos veces expresidente peruano Alan García afirmó el lunes que tras un año de investigaciones y delaciones en la red de corrupción de la empresa brasileña Odebrecht nada lo involucra en acciones ilícitas.

Poco antes de comparecer ante una comisión legislativa que investiga el caso denominado Lava Jato, destacó que “he venido como corresponde a dar explicación y a responder por mis actos, por mi vida y por mi gobierno en lo que a mi concierne”.

García, quien gobernó Perú de 1985 a 1990 y de 2006 a 2011, aseveró que “tenemos la obligación de venir y contribuir con nuestras declaraciones a esclarecer y más adelante a sancionar a los que se hayan vendido”.

Añadió que “si otros se han corrompido, yo no” y dijo que explicará ante esa comisión las veces que se reunió con directivos de Odebrecht durante su último gobierno cuando esa empresa construyó ocho grandes obras.

Los congresistas siguen la pista de 29 millones de dólares que Odebrecht reconoció haber entregado a funcionarios estatales peruanos a cambio de adjudicarse grandes obras entre 2005 y 2014.

En ese lapso pasaron por el gobierno Alejandro Toledo (2001-2006), con orden de prisión supuestamente por haber recibido sobornos por 20 millones de dólares; García, bajo investigación, y Ollanta Humala (2011-2016), preso por la presunta financiación irregular de su campaña.