La policía de Indonesia busca a un ciudadano estadounidense que se fugó el lunes de un penal abarrotado y con poco personal en la isla turística de Bali.

Se cree que Christian Beasley, de 32 años, escapó alrededor de las 04:00 de la madrugada por un agujero en el techo y después saltó un muro de seis metros (20 pies) en la parte trasera de la prisión de Kerobokan, explicó su director, Tonny Nainggolan.

Beasley fue arrestado en agosto en una oficina de correos en la zona turística de Kuta, en la isla de Bali, con un paquete que contenía 5,7 gramos de hachís.

Otro reo estadounidense, Paul Anthony Hoffman, de 57 años y que desde julio cumplía una pena de 20 meses de cárcel por robo, fue atrapado cuando intentaba huir, agregó Nainggolan.

Las autoridades abrieron una investigación para determinar si los guardas del penal estuvieron implicados en la fuga, dijo Surung Pasaribu, de la oficina local del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. La prisión, que fue construida para 300 reos pero acoge a casi 1.600, tiene escasez de guardas, agregó.

Esta fue la segunda fuga de la prisión ubicada en la capital de Bali, Denpasar, desde junio, cuando cuatro presos extranjeros huyeron a través de un túnel de desagüe.