Más de 10.000 personas participaron el domingo en otra ronda de protestas en la capital de Rumania contra un proyecto de ley que, según los críticos, dificultaría más castigar la corrupción de alto nivel.

La principal protesta fuera de las oficinas gubernamentales en Bucarest atrajo a miles. También hubo manifestaciones antigubernamentales en las ciudades de Cluj e Iasi. Los manifestantes silbaban y coreaban “Justicia, no corrupción”.

El Parlamento está en proceso de aprobar una serie de leyes que, según los manifestantes, pondrán al sistema judicial bajo un mayor control político.

Miles de magistrados rumanos, la Comisión Europea y el presidente Klaus Iohannis han criticado las propuestas.

Varios políticos de alto rango de la coalición gobernante enfrentan acusaciones relacionadas con corrupción, pero según ellos es por razones políticas.