Ricardo Anaya, presidente del conservador Partido Acción Nacional, presentó su renuncia el sábado y se posicionó como el candidato a la presidencia de una coalición de izquierda-derecha rumbo a unos comicios cada vez más competidos.

Anaya está listo para convertirse en el abanderado de la coalición Por México al Frente que reúne al PAN, al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y al Movimiento Ciudadano, la cual fue registrada formalmente ante las autoridades electorales el viernes por la noche.

Un acuerdo entre los partidos estipula que el PAN sea el que elija al candidato presidencial, mientras que el PRD postulará a uno de sus miembros para el poderoso puesto de jefe de gobierno de la Ciudad de México.

“Esta coalición electoral no solo va a ganar las elecciones, sino que logrará la transformación profunda”, dijo Anaya luego de que registraran a la coalición.

El actual jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien había mostrado su intención de ser el candidato de la alianza, indicó que se había enterado de la decisión de su partido el viernes por la noche.

“Respeto lo decidido por el PRD, porque le debo lealtad; aunque lamento profundamente que no se haya dado un método o un procedimiento para competir abierta y democráticamente”, expresó Mancera el sábado.

Agregó que había declinado una invitación para formar parte del liderazgo de la campaña de la coalición y que en lugar de ello concluiría su mandato como jefe de gobierno para supervisar la recuperación de la capital de México del terrible sismo ocurrido en septiembre.

El PAN y el PRD tienen sus orígenes en lados opuestos del espectro político, pero en varias ocasiones han hecho a un lado su hostilidad para respaldar conjuntamente a los candidatos a gobernador en un intento por derribar al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que ha dominado la política mexicana por mucho tiempo.

Sin embargo, hasta ahora nunca habían apoyado a un mismo candidato presidencial.

Ambos partidos se han visto sumidos en divisiones internas que han derivado en la separación de facciones importantes.

La ex primera dama Margarita Zavala abandonó el PAN y está recolectando firmas con el fin de ser candidata independiente para las elecciones presidenciales convocadas para el 1 de julio de 2018.

Mientras tanto, Andrés Manuel López Obrador, que ya fue candidato presidencial del PRD en dos ocasiones, se separó del partido en los últimos años y ahora encabeza las primeras encuestas de campaña como el candidato de Morena, el partido de izquierda que fundó.

Todos buscarán echar de la silla presidencial al PRI, el partido del presidente Enrique Peña Nieto, que gobernó el país durante siete décadas antes de perder frente al PAN en el 2000 y 2006.

El PRI volvió a ocupar el puesto en las elecciones de 2012. Peña Nieto no puede buscar otro período debido a que la Constitución prohíbe la reelección.