Un hombre armado de 21 años que se hizo pasar por estudiante para ingresar a una escuela secundaria en Nuevo México donde mató a dos estudiantes había atraído la atención de los investigadores hace más de un año, dijeron las autoridades el viernes.

William Atchison, ex estudiante en la pequeña Escuela Secundaria Aztec, había comprado legalmente una pistola en una armería local un mes atrás y planeó el ataque, dijeron las autoridades. Atchison dejó un mensaje en un disco de memoria hallado en su cuerpo en el que detallaba su plan de esperar a que los estudiantes bajasen de los autobuses y entrasen a clases.

Atchison entró a la escuela con estudiantes y fue a un baño en el segundo piso para prepararse. Su plan era disparar contra un aula y suicidarse.

"El trabajo es una porquería, la escuela es una porquería, la vida es una porquería. Quiero irme de esta (expletivo)”, escribió.

Más vidas se habrían perdido si Francisco I. Fernandez no hubiese entrado al baño, dicen las autoridades. Fue entonces que Atchison mató a Francisco. Atchison salió al pasillo y se encontró a su segunda víctima, Casey J. Martinez, y la mató.

El atacante entonces comenzó a caminar por el pasillo disparando al azar, antes de suicidarse.

"Es un acto cobarde”, dijo el jefe policial del condado San Juan Ken Christesen.

Las autoridades dicen que Atchison no tenía historial delictivo, ni siquiera una multa de tránsito. Su único encuentro con la policía fue lo que describieron como un mensaje genérico en un juego en internet en 2016 en el que habló de qué armas podían usarse en un ataque a tiros de gran escala.

El FBI dijo que ese mensaje fue marcado y que los investigadores hablaron con Atchison en su casa en Aztec, donde vivía con sus padres. En aquel entonces, él no poseía armas de fuego, aparte de una pistola de aire y dijo que no tenía interés en tirotear una escuela y solamente le gustaba provocar en sitios de internet.