El Parlamento de Polonia aprobó el viernes dos propuestas que le dan al partido oficialista amplios poderes sobre las instancias judiciales, a pesar de enérgicas advertencias de la Unión Europea y de otras agrupaciones internacionales.

Los seguidores del partido oficialista Ley y Justicia aseguran que las iniciativas harán a los tribunales más eficientes y más atentos a la ciudadanía, pues representantes elegidos serán los responsables de escoger a los jueces.

Los opositores, sin embargo, denuncian que el partido de gobierno está violando normas internacionales y la misma Constitución de Polonia, al echar por tierra la independencia del Poder Judicial y la separación de poderes. El país se deshizo de su régimen comunista 28 años atrás.

Varios legisladores opositores gritaron "¡Dictadura! ¡Dictadura!" luego que la cámara baja del Parlamento aprobó la medida. Grzegorz Schetyna, dirigente del partido opositor Plataforma Cívica, lo calificó de "un día negro" para el sistema judicial de Polonia.

Algunos incluso co0njeturaron que la votación distanciará más a Polonia de la UE, que le había advertido a Varsovia que semejante ley podría dejarle sin derecho a voto en el bloque.

Sin embargo, Wojciech Skurkiewicz, legislador oficialista, le dijo a The Associated Press que "Polonia es un país libre, soberano que tiene derecho a decidir su futuro por su cuenta y así está consagrado en los tratados de la UE".

Las leyes modifican el funcionamiento de la Corte Suprema y alteran el proceso mediante el cual se designa al Consejo Nacional de la Judicatura, la entidad que nombra a los jueces. La Corte Suprema confirma los resultados electorales y la máxima instancia judicial en Polonia.

Versiones anteriores de la reforma fueron vetadas en julio por el presidente Andrzej Duda ante protestas callejeras y denuncias de la UE, que calificó las medidas como un ataque a la independencia del poder judicial en Polonia.

Ley y Justicia sostiene en que tiene el poder legítimo de reformar al sistema judicial, que según dice sigue siendo corrupto e ineficiente y nunca fue reestructurado tras la caída del comunismo en 1989.