El presidente brasileño Michel Temer perdió el viernes un enlace clave en el Congreso, donde enfrenta dificultades para reunir los votos suficientes a fin de lograr la aprobación a una ambiciosa reforma al sistema de pensiones.

El diputado Antonio Imbassahy renunció a su cargo de ministro de la Secretaría de Gobierno en el que actuaba como intermediario entre Temer y el resto del Congreso. De todas formas, Imbassahy señaló que mantendrá su lealtad al presidente, quien atraviesa un momento complicado y cuya popularidad va en baja, según encuestas.

Imbassahy es el segundo ministro del Partido Social Democrático que deja el gabinete en las últimas semanas, aunque esa fuerza política es socia en la coalición de Temer. Diversos aliados del presidente quieren que ese partido salga totalmente del gabinete porque no ha redituado votos legislativos.

Temer tiene previsto enviar al Congreso la impopular reforma al sistema de pensiones antes de Navidad. Sin embargo, los políticos afirman que no reúne los 308 votos necesarios para la aprobación de los cambios. La reforma a las pensiones prevé una edad mínima para jubilarse y obligaría a la mayoría de las personas a trabajar más años para que reciban la prestación completa.

Horas antes, Temer exhortó a los dirigentes empresariales a que apoyen la modificación, que es pilar central en su plan para sacar a Brasil de una prolongada recesión. El mandatario les pidió a los hombres de negocios durante una conferencia del sector químico que le ayuden a reunir apoyo legislativo para la reforma.

La votación enfrenta un camino cuesta arriba en el Congreso debido a acusaciones de corrupción y la cercanía de los comicios de 2018 en Brasil.