Las acciones subieron el viernes tras la difusión de un informe sobre el empleo que superó las expectativas, y el Standard & Poor’s 500 registró su tercera semana consecutiva con ganancias a pesar de haber mostrado algo de debilidad unos días antes.

Las ganancias fueron generalizadas, impulsadas en parte por los títulos de telecomunicaciones y del sector salud. Los mercados en el extranjero también subieron luego de que los negociadores lograron un avance sustancial en las negociaciones del Brexit.

El S&P 500 subió 14,52 puntos, el 0,6%, y cerró en 2.651,50, otro récord. El promedio industrial Dow Jones ganó 117,68, el 0,5%, a 24.329,16, y el compuesto Nasdaq avanzó 27,24, el 0,4%, a 6.840,08.

El informe sobre el empleo en Estados Unidos mostró que los empleadores agregaron 228.000 puestos de trabajo el mes pasado y que la tasa de desocupación permaneció baja, en 4,1%. Es la evidencia más reciente de que la economía estadounidense sigue mejorando, en sincronía con el resto del mundo.

Sin embargo, los sueldos no han aumentado mucho, y el salario por hora subió menos el mes pasado de lo que esperaban los economistas. Una paga mayor podría ayudarles a los trabajadores a gastar más, pero también podría generar mayor inflación.

“En gran medida, los mercados de riesgo lo están viendo como una economía en estado óptimo: inflación baja o aún imperceptible, y crecimiento muy positivo”, dijo Erin Browne, director de asignación de activos en UBS Asset Management.

Indicó que es alentador que un área de fortaleza en el mercado laboral sea la industria de manufactura. Es un indicio de que las compañías están gastando más en equipo y otras cosas para crecer, algo que los economistas llevaban años esperando.

Las acciones de biotecnología ayudaron a impulsar el mercado, y las relacionadas con el cuidado de la salud en el S&P 500 subieron 1,1%, uno de los mayores avances en los 11 sectores que componen el índice.

La acciones de tecnología en el S&P 500 subieron 0,4%.

El crudo de referencia estadounidense ganó 67 centavos y cerró en 57,36 dólares el barril, mientras que el Brent, el estándar internacional, subió 1,20 dólares y finalizó en 63.40 dólares el barril.

El oro retrocedió 4,70 dólares a 1.248,40 la onza.

El rendimiento en el bono del Tesoro a 10 años se mantuvo estable en 2,37%.