La renuncia del senador Al Franken deja a los demócratas en buena posición para demostrar que no están dispuestos a tolerar a alguien entre sus filas si ha sido señalado varias veces de acoso sexual, pero a la vez los perjudica, pues deja a los republicanos con la oportunidad de arrebatarles un escaño más en la cámara alta de Estados Unidos.

Franken anunció su renuncia el jueves luego que el número de mujeres que lo acusaron de conducta sexual indebida ascendió a ocho.

En un emotivo discurso ante el pleno del Senado, Franken aseveró que algunas de las acusaciones son falsas, pero reconoció que no puede cumplir cabalmente su labor de representar a los votantes bajo una nube de sospecha.

"En el fondo de mi corazón sé que nada de lo que he hecho como senador, absolutamente nada, le ha traído deshonra a esta institución", declaró Franken.

El senador, otrora comediante de "Saturday Night Live" y autor de varios libros en los que critica fieramente a los republicanos, es apenas la más reciente entre una larga lista de figuras políticas que han caído en desgracia debido a acusaciones de acoso sexual. Días antes, el representante demócrata John Conyers anunció su retiro tras acusaciones similares.

La salida de Franken significa que el gobernador de Minnesota Mark Dayton, un demócrata, deberá nombrar un reemplazo que ocupe el escaño hasta por lo menos 2018, cuando se realizará una elección especial para decidir quién ocupará el lugar hasta que concluya el periodo de Franken en 2020. Dayton declaró el jueves que hará el anuncio "en los próximos días".

La salida de Franken deja a los republicanos con la posibilidad de ampliar su ventaja en el Senado justo cuando se avecinan circunstancias propicias, pues 24 senador demócratas compiten para la reelección el año entrante, entre ellos diez en estados donde ganó el presidente Donald Trump en 2016. Semejante desafío abre la interrogante de su Dayton designará a un político temporal o le dará el papel a alguien que tenga intenciones de postularse para la campaña de 2018.

La vicegobernadora de Minnesota, Tina Smith, es una de las que se menciona como reemplazo de Franken. Smith fue secretaria de gabinete de Dayton y dirigió la campaña senatorial del ex vicepresidente Walter Mondale en 2002, pero Smith ya ha descartado postularse a gobernadora el año entrante, lo que parece indicar que no sería más que un reemplazo temporal en el Senado.

Dayton podría contemplar a un par de funcionarios electos demócratas de Minnesota: la fiscal general Lori Swanson o la auditora estatal Rebecca Otto. Otto se ha postulado a la gobernación y Swanson está considerando esa posibilidad; cualquiera de las dos podría decidir ser candidata al Senado.

Mientras Dayton reflexiona sobre sus opciones, la atención se volcaba a la campaña para 2018, especialmente entre los republicanos.

El ex gobernador Tim Pawlenty - el último republicano que ha ganado una elección estatal en Minnesota, en el 2006 - es considerado un posible candidato fuerte para los republicanos.

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Beaumont reportó desde Des Moines, Iowa. Contribuyeron a este despacho los periodistas de The Associated Press Mary Clare Jalonick, Matthew Daly, Kevin Freking, Andrew Taylor y Alan Fram en Washington