Cientos de migrantes del África occidental que se quedaron varados en Libia están regresando a sus países de origen, repatriados por preocupados gobiernos en medio de un escándalo por las noticias sobre subastas de esclavos.

Otros 164 migrantes volvieron el viernes de madrugada a Nigeria, sumándose a otros grupos repatriados con ayuda de la Unión Europea y la Organización Internacional para las Migraciones.

Los primeros 504 migrantes de Níger, entre los que había menores, regresaron a casa el miércoles dentro de una evacuación voluntaria que se espera traslade a 3.850 personas en los próximos días, según la agencia de Naciones Unidas para la Inmigración.

La Unión Africana espera sacar a 20.000 migrantes de Libia en las próximas seis semanas, en medio de las condenas internacionales por las subastas de esclavos en Libia desveladas hace poco en grabaciones de CNN. Se cree que entre 400.000 y 700.000 migrantes están retenidos en más de 40 campos de detención en el caótico país norteafricano, a menudo en condiciones infrahumanas, según el presidente de la Comisión de la Unión Africana.

Europa ha tratado de contener el flujo de decenas de miles de africanos que emprenden la peligrosa travesía para cruzar el Mediterráneo. Pero muchas personas siguen intentándolo, arriesgándose a morir y a sufrir abusos, afirmando que presiones como el alto desempleo o el cambio climático les dejan pocas alternativas.

Jefes de gobierno africanos y europeos elaboraron la semana pasada un plan de evacuación de urgencia para los migrantes, acordando trasladar en avión a al menos 3.800 personas que están en centros de detención de Libia.

Varios países del África Occidental, como Gambia, Camerún y Costa de Marfil, han empezado a repatriar a sus ciudadanos.

Otros 167 migrantes regresaron el jueves a Guinea en avión, añadió la agencia. Algunos dijeron haber sufrido golpizas en centros de detención en Libia.

“Pasé tres meses en prisión. No sé el nombre porque nunca salíamos, solo para sesiones de golpes porque yo no tenía dinero”, dijo uno de los migrantes a la agencia de Naciones Unidas. “Tengo mucho dolor en el torso”.

Organizaciones como Amnistía Internacional y Médicos Sin Fronteras han criticado a Europa, afirmando que su objetivo principal es cerrar la a menudo mortal ruta de contrabando de personas que cruza el Mediterráneo y deja a cientos de miles atrapados en Libia, donde corren el riesgo de sufrir espantosos abusos.