El primer ministro libanés Saad Hariri retiró su renuncia el martes de manera formal tras un acuerdo con partidos rivales, poniendo fin a uno de los capítulos más extraños en la política del país.

El anuncio se produjo al final de la primera reunión del gobierno desde que la renuncia de Hariri provocó una crisis en Líbano.

El 4 de noviembre, Hariri sorprendió a la nación con su dimisión extraña, mediante un discurso televisado desde Arabia Saudí. Como principal motivo para dejar el cargo, apuntó a la intromisión del grupo armado libanés Jezbolá en asuntos regionales. La naturaleza del anuncio levantó sospecha de que fue orquestada por Riad, el principal aliado de Hariri.

La decisión lanzó a Líbano al frente de la rivalidad regional entre Arabia Saudí e Irán y sacudió al gobierno de unidad nacional que encabezaba Hariri.

Después de una mediación francesa para que Hariri saliera de Arabia Saudí y fuera a París para una breve visita, él regresó a Líbano el 21 de noviembre y suspendió su renuncia para permitir consultas.

La reunión del ejecutivo el martes, a la que asistió Hariri, respaldó una declaración que insta a los partidos políticos rivales a distanciarse de los conflictos regionales y de los asuntos internos de otras naciones árabes.

"El gobierno libanés, a través de todos sus componentes políticos, se disocia de cualquier conflicto o guerra, además de los asuntos internos de países árabes para proteger las relaciones económicas y políticas de Líbano con sus hermanos árabes", declaró Hariri.

Posteriormente afirmó que había retirado su renuncia. No queda claro si eso implica que hubo algún compromiso. Hariri encabeza un gobierno de coalición que incluye ministros de Jezbolá.

El primer ministro se ha quejado de que Jezbolá se entromete en asuntos regionales, que incluyen los asuntos de los países del Golfo Pérsico, una referencia a Yemen, donde Arabia Saudí está combatiendo a rebeldes chiíes apoyados por Irán.

Jezbolá niega tener algún papel militar en Yemen, país devastado por la guerra. Dos días antes de que Hariri regresara a Líbano, el grupo dijo que sus combatientes están regresando de Irak ahora que el Estado Islámico fue derrotado ahí. Jezbolá ha enviado miles de combatientes a Siria para apoyar a las fuerzas del presidente Bashar Assad.