El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, dijo el martes que el reconocimiento de Estados Unidos a Jerusalén como capital de Israel es una “línea roja” para los musulmanes.

En un discurso ante el parlamento, Erdogan señaló que esta declaración llevaría a Ankara a romper sus relaciones diplomáticas con Israel. El dirigente convocará además una cumbre de los países de la Organización para la Cooperación Islámica para oponerse a cualquier medida relacionada con el reconocimiento de Jerusalén.

Israel considera a Jerusalén como su capital. Casi toda la comunidad internacional rechaza esta posición apuntando que el estatus de la ciudad debe decidirse en conversaciones de paz con los palestinos, que reclaman la parte oriental también como su capital.

Por otra parte, un asesor diplomático del presidente palestino, Mahmud Abás, apuntó que las autoridades palestinas “frenarían sus contactos” con Estados Unidos en el caso de que Trump realice la declaración.

Funcionarios estadounidenses dijeron que el posible reconocimiento podría producirse esta semana, lo que desató las críticas en el mundo árabe y musulmán.

El asesor de Abás, Majdi Khaldi, dijo el martes que Washington perdería credibilidad como mediador para Oriente Medio si el dirigente sigue adelante con la iniciativa.

Jerusalén Este, tomada por Israel en 1967, alberga importantes sitios sagrados para musulmanes, cristianos y judíos.

Representantes de la Liga Árabe abordarán la polémica sobre el estatus de Jerusalén el martes.