Miles de detenidos en Irak, sospechosos de tener vínculos con el grupo extremista Estado Islámico, enfrentan generalizadas violaciones de sus derechos, denunció el martes el grupo internacional Human Rights Watch.

Se cree que alrededor de 20.000 personas están bajo la custodia de las autoridades iraquíes por su presunta relación con la milicia radical, muchos de ellos retenidos en centros con condiciones inhumanas y sin el debido proceso legal, dijo HRW en un reporte. El informe de 76 páginas se basó en la información recopilada en Irbil, Nínive y Bagdad de noviembre de 2016 a julio de 2017.

Las fuerzas iraquíes, con el respaldo de la coalición liderada por Estados Unidos, han recuperado lentamente casi la totalidad de los territorios que llegaron a controlar los insurgentes en el país desde 2014. En el proceso, miles de hombres, mujeres y niños sospechosos de tener vínculos con el grupo han sido arrestados y detenidos.

Los prisioneros han abrumado el ya débil sistema judicial iraquí.

Los procesos de selección son deficientes, muchos detenidos se encuentran recluidos en condiciones inhumanas y los sospechosos están siendo juzgados en gran medida en virtud de las amplias leyes antiterroristas con penas severas, según el informe de HRW.

Una persona inocente identificada injustamente como miembro de ISIS en el proceso de selección "puede pasar meses bajo detención arbitraria masiva durante el curso de su investigación judicial", concluyó el grupo con sede en Nueva York. ISIS es un acrónimo para aludir al grupo extremista Estado Islámico.

Las autoridades iraquíes "deberían priorizar el enjuiciamiento de quienes perpetraron los delitos más graves" en lugar de acusar a miles de personas bajo las amplias leyes antiterroristas del país, apuntó el reporte.

HRW advirtió además que los abusos niegan justicia a las víctimas del Estado Islámico y amenazan con socavar futuros intentos de reconciliación en Irak.