Al menos cinco personas murieron el domingo en la provincia de Nangarhar, en el este de Afganistán, tras el estallido de una motocicleta bomba, dijo un funcionario afgano.

Ocho personas más resultaron heridas en la explosión registrada en el exterior de un estadio de fútbol en la capital de la región, Jalalabad, explicó Attahullah Khogyani, portavoz de la policía provincial.

El ataque ocurrió poco después del final de un mitin progubernamental en el estadio, que se llenó para el acto, agregó Khogyani.

Ningún grupo se atribuyó de inmediato la responsabilidad por el atentado.

El sábado, dos miembros de los servicios de inteligencia, entre los que estaba el director del departamento en Jalalabad, murieron y otras 10 personas, incluyendo soldados y civiles, resultaron heridos en varios ataques con bombas perpetrados por miembros del grupo extremista Estado Islámico en la ciudad.

La filial de la milicia radical busca ampliar su presencia en Afganistán.