En un despacho de AP publicado el 2 de diciembre de 2017 titulado “Mujeres negras aplauden compromiso real británico” sobre el compromiso del príncipe Enrique y la actriz Meghan Markle, The Associated Press publicó erróneamente el año en que la pareja anunció su relación. Se anunció el año pasado, no este. A continuación la versión corregida de la historia:

----------

Mujeres negras aplauden compromiso real británico

Por ERRIN HAINES WHACK

Para algunas mujeres negras, el compromiso de Meghan Markle y el príncipe Enrique significa algo más. Uno de los solteros más codiciados del mundo ha elegido a alguien que se parece a ellas.

Es una especie de cuento de hadas que muchas no llegan a conocer por experiencia propia.

“Es el viejo cuento de la ‘Cenicienta’”, dijo la directora de la revista Essence, Vanessa K. DeLuca. “Pase lo que pase, todas tenemos la fantasía de enamorarnos de un príncipe. Tenemos que aprender que es posible para nosotras, las mujeres negras. Es algo que vemos poco y que repercute en nosotras”.

Markle, hija de madre negra y padre blanco, será la primera mujer de color en la historia moderna que ingresa a la familia real británica. Se suma a otras famosas como la tenista Serena Williams, la rapera Eve y la cantante Janet Jackson que encontraron el amor con hombres poderosos y de otra raza.

A pesar de la abundancia de festejos esta semana, el compromiso real no ha carecido de conflictos para Enrique y Markle. Cuando se anunció su relación el año pasado, Enrique fustigó el “aspecto racial subyacente” en la cobertura mediática y el racismo franco en las redes sociales.

Markle dijo que era “desalentador” tener que responder a cuestionamientos de su identidad en 2017.

Para Markle, parte de la cobertura mediática evocaba malos recuerdos. Cuando crecía en Los Ángeles, solían tomar a su madre por su nana, y su padre tenía que esforzarse para defenderla de los prejuicios. Como actriz tenía problemas para obtener papeles de blanca o de negra.

El compromiso refleja una tendencia histórica más amplia hacia los matrimonios interraciales tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido.

Según un análisis de datos del censo estadounidense realizado por el centro de investigaciones Pew, los matrimonios de negros con personas de otras razas se han triplicado con creces, de 5% en 1980 a 18% en 2015. Otro estudio revela que más de 2 millones de personas en Inglaterra y Gales tienen una pareja de otra raza: el 9% en 2011, comparado con 7% una década antes.

Además de todo, es una noticia alegre.

En un año caracterizado por las malas noticias, frecuentemente sobre las minorías, el compromiso fue una oportunidad para escapar, echar a volar la imaginación, festejar.

Miles de personas se lanzaron a las redes sociales para hablar del choque de culturas entre los británicos y los negros estadounidenses. Por ejemplo, ¿quiénes llevarán los sombreros más extravagantes en la boda?

Hasta hace una semana, un miembro negro de la familia real británica parecía tan improbable como un presidente negro estadounidense: ambos han sucedido en cuestión de un par de años.