Con un balance positivo terminó el viernes el cuarto ciclo de las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional que se realizan en la capital ecuatoriana.

El jefe de la delegación del gobierno, Juan Camilo Restrepo, destacó que “el balance en líneas generales es satisfactorio”.

Mientras se cumplía este ciclo de diálogos se mantuvo vigente el cese del fuego que pactaron las partes desde el 1 de octubre hasta el 9 de enero, en medio del cual el papa Francisco visitó Colombia.

También se cumplieron medidas de carácter humanitario y audiencias con la sociedad civil. “Un buen prólogo para ir aclimatando el ingrediente de la ciudadanía en el proceso de paz”, dijo Restrepo.

La nueva ronda de negociaciones comenzará el 9 de enero en Quito pero hasta entonces funcionará una mesa transitoria para administrar y dar seguimiento a todos los pormenores del cese del fuego.

Por su parte, el ELN destacó que hará consultas para clarificar su posición sobre la continuidad del cese de hostilidades.

Cuatro años antes del inicio de las negociaciones en Quito las partes mantuvieron reuniones secretas hasta que en febrero del año pasado se abrió la fase pública de los diálogos.

El ELN nació en 1965 como un proyecto político antiimperialista inspirado en la revolución cubana y tiene en sus filas a unos 1.500 combatientes, según cifras oficiales.