Un tribunal japonés condenó el viernes a un contratista militar estadounidense a cadena perpetua por el asesinato y violación de una mujer de Okinawa.

La Corte del Distrito de Naha también declaró culpable a Kenneth Shinzato, exmarine, de abandonar el cuerpo de la víctima, según la televisora pública NHK. La mujer de 20 años fue encontrada en el bosque en mayo, tres semanas después de desaparecer cuando daba un paseo.

El caso provocó indignación en la isla sureña japonesa, donde los residentes se quejan desde hace años por la gran presencia militar estadounidense y los delitos asociados. El descontento provocó un acuerdo bilateral que limita la inmunidad ante procesos judiciales japoneses de los trabajadores civiles en las bases estadounidenses.

La mitad de los aproximadamente 50.000 militares estadounidenses destinados en Japón está en Okinawa.