Un jurado declaró el jueves inocente a un mexicano del homicidio de una mujer en un muelle de San Francisco, un caso que desató un debate nacional sobre la inmigración hace dos años.

Los integrantes del jurado rechazaron cargos que iban desde homicidio involuntario a asesinato en primer grado.

La muerte a tiros de Kate Steinle ocurrió durante las primarias presidenciales de 2015 y fue esgrimida por el entonces candidato Donald Trump para promover la construcción de un muro en la frontera con México.

En un tuit el jueves por la noche, el mandatario consideró que el veredicto era “vergonzoso”.

“No es de extrañar que la gente de nuestro país esté tan enojada con la inmigración ilegal”, escribió Trump.

Afuera del tribunal, los abogados del sospechoso dijeron que el estatus migratorio de su cliente fue aprovechado injustamente para propósitos políticos y no tenía nada que ver con el caso penal.

“Desde el primer día este caso fue utilizado como un medio para fomentar el odio, para fomentar la división y para fomentar un programa de deportaciones masivas. Fue usado para catapultar una presidencia con base en esa filosofía del odio a otros”, dijo el abogado defensor Francisco Ugarte después del veredicto. “Creo que hoy es un día de reivindicación para el resto de los inmigrantes”.

José Inés García Zárate había sido deportado cinco veces y era buscado para ser deportado por sexta ocasión cuando Steinle fue baleada de muerte en la espalda mientras caminaba con su padre en el muelle.

El incidente atrajo la atención a la política de “ciudad santuario” de San Francisco, la cual limita la cooperación de los funcionarios locales con las autoridades federales de inmigración.

Sin embargo, la política no salió a relucir durante el mes que duró el juicio, durante el cual hubo extensos testimonios de expertos en balística. Los abogados de la defensa argumentaron que García Zárate era una persona sin hogar desafortunada que mató a Steinle en un accidente extraño. Los fiscales señalaron que tenía toda la intención de dispararle y matarla.

García Zárate no negó haberle disparado a Steinle, pero dijo que se trató de un accidente.

Los jurados sí lo hallaron culpable de ser un delincuente en posesión de un arma de fuego, lo que significa que a sabiendas portaba un arma de este tipo, pero no tenía intención de herir ni dispararle a nadie. El defensor de oficio Jeff Adachi dijo que el cargo conlleva una posible sentencia de entre 16 meses a tres años tras las rejas.

“El veredicto que llegó hoy no era el que esperábamos”, dijo Alex Bastian, portavoz de la fiscalía de San Francisco. “El jurado regresó con el veredicto al que llegó, y respetaremos esa decisión... Esto es realmente acerca de la familia Steinle. Ellos mostraron una determinación increíble a lo largo de todo este proceso”.

Jim Steinle le dijo al periódico San Francisco Chronicle que la familia estaba entristecida y sorprendida por el veredicto.

“No hay otra forma de referirse a él. Se cumplió con la justicia, pero no se hizo justicia”, afirmó, en lo que dijo sería la última entrevista que daría sobre el caso.

La familia no acudió a la lectura del veredicto. Los jurados se retiraron sin hacer comentarios y el juez no dio a conocer sus nombres.

Antes de disparar el arma, García Zárate concluyó una sentencia en una prisión federal por reingreso ilegal a Estados Unidos y había sido transferido a una cárcel de San Francisco en marzo de 2015 para que enfrentara un cargo de 20 años de antigüedad por vender marihuana.

El departamento de policía lo dejó en libertad luego de algunos días, después de que los fiscales retiraron el cargo por la marihuana, y pese a que las autoridades federales de inmigración solicitaron que fuera retenido para su deportación.

El secretario de Justicia Jeff Sessions indicó en un comunicado el jueves que la decisión de San Francisco de liberar a García Zárate derivó en la muerte de Steinle.

"El Departamento de Justicia seguirá asegurando que todas las jurisdicciones coloquen la seguridad de sus comunidades por encima de lo que convenga a los delincuentes extranjeros”, afirmó Sessions. "Exhorto a los líderes de las comunidades de la nación a que reflexionen sobre el desenlace de este caso y que sopesen cuidadosamente el daño que le están haciendo a sus ciudadanos al negarse a cooperar con los agentes policiales federales”.

La fiscal de distrito adjunta Diana Garcia de San Francisco dijo durante el juicio que ella no sabía por qué García Zárate había disparado, pero declaró que creó un riesgo de muerte al llevar consigo el arma al muelle y jugar con ella en una silla por al menos 20 minutos antes de disparar.

“Él mató a una persona. Le robó la vida a una mujer joven, vibrante, hermosa y querida que respondía al nombre de Kate Steinle”, expresó Garcia.

El abogado defensor Matt Gonzalez dijo en su argumento final que él sabe que es difícil creer que García Zárate encontró un objeto que resultó ser un arma, la cual se accionó cuando la levantó.

Pero le dijo al jurado que su defendido no tenía ninguna razón para matar a Steinle y que por más terrible que su muerte fuera, “nada de lo que hagan va a poder arreglar eso”.

La bala rebotó en el piso de concreto del muelle y dio a Steinle en la espalda.