Las autoridades en el estado mexicano de Guerrero incrementaron las rondas de vigilancia luego que unas 100 escuelas en el área de la ciudad de Chilapa se vieron obligadas a cerrar debido a amenazas de pandillas.

Chilapa está en un área en la que abundan los cultivos de amapola y otras drogas, y se ha visto plagada por violencia de narcotráfico desde hace años. Pero la situación ha empeorado en semanas recientes a tal grado que los autobuses de transporte de pasajeros dejaron de circular en el área y las escuelas cerraron luego que maestros y padres reportaron amenazas y extorsiones.

El gobierno del estado dijo el martes que las escuelas serán reabiertas en las zonas rurales colindantes con Chilapa luego del incremento de las operaciones de seguridad de la policía estatal y las fuerzas armadas.

Dos bandas de narcotraficantes libran una violenta disputa territorial en el área.