Miles de electricistas laboran a turnos dobles para restaurar al servicio eléctrico a más de medio millón de viviendas y negocios en los Estados Unidos. Los apagones se extendieron de las Grandes Llanuras a Maine y hacia el este de Canadá.

A la tormenta se han atribuido 17 muertes en Estados Unidos y 10 en Canadá"Yo me quedé sin electricidad al mismo tiempo que los demás", dijo el electricista de la empresa DTE Tony Carone en su casa de Lapeer, al norte de Detroit. Fue aproximadamente a las 7:30 de la mañana del domingo, cuando hablaba por teléfono con su jefe. Salió de casa una media hora después y desde entonces ha trabajado 16 horas al día.

A la tormenta se han atribuido 17 muertes en Estados Unidos y 10 en Canadá. Cinco personas aparentemente fallecieron asfixiadas con monóxido de carbono por el uso de generadores.

Los más afectados

Michigan se llevó la peor parte de la tormenta cuando cerca de 600,000 hogares y negocios se quedaron sin electricidad, y hasta el jueves por la noche unos 79,000 usuarios seguían a oscuras.

Maine reportó más de 20,000 personas sin electricidad el jueves y en el este de Canadá más de 101,000 clientes, entre ellos 54,000 en Toronto, seguían sin electricidad.

Pudo haber sido peor, dijo Paul Graham, supervisor de instaladores de Massachusetts cuya cuadrilla estaba brindando ayuda en Gardiner, Maine.

Muchas de las familias afectadas por los apagones buscaron refugio con familiares o se acomodaron junto a calentadores portátiles que funcionan por medio de generadores y chimeneas a fin de mantener el calor. Funcionarios del servicio eléctrico indicaron que podrían pasar días antes que se restaure el servicio a todos los usuarios.

Trabajos peligrosos

Los instaladores enfrentan una tarea peligrosa y agotadora, sin contar las bajas temperaturas. El hielo puede ejercer mucho peso sobre los cables hasta romperlos, o derribar ramas de árboles, que podrían a su vez tumbar el tendido eléctrico. Es por ello que los trabajadores deben primero retirar escombro, de ser necesario, y luego subir a los postes para conectar de nuevo las líneas, usando cinturones y botas especiales para escalarlos.

Subir a un poste congelado no es juego"Hay que tomarse el tiempo necesario. Hay que estar atento a lo que se hace", dijo Carone, que el jueves realizaba operaciones en Columbiaville. "Subir a un poste congelado no es juego".

Un trabajador cayó el martes de una escalera en Lansing, se fracturó varias costillas y se lesionó un hombro.