Los Warriors querían cerciorarse de que Houston no les hiciera daño con disparos de tres puntos. Ejecutaron su plan a la perfección, y obligaron a que los líderes de la NBA en el rubro de triples tuvieran una noche terrible en tiros de larga distancia.

Kevin Durant totalizó 32 puntos y Golden State hilvanó su sexta victoria consecutiva, al imponerse el viernes 125-108 a los Rockets.

En un duelo entre dos de los mejores equipos de la Conferencia del Oeste, los Warriors se valieron de un gran desempeño en el tercer periodo para llevarse el triunfo.

El partido incluyó también la pulseada entre los bases estelares Stephen Curry y James Harden. El esfuerzo de Harden y los Rockets se quedó corto.

Houston llegó al compromiso como líder de la NBA en el departamento de triples, con 667. Pero atinó sólo siete de 35 disparos de tres puntos.

Harden falló sus cinco triples, mientras que Eric Gordon, quien llegó a la jornada como líder de la NBA con 160, erró en sus siete intentos.

"Creo que fue por nuestro buen trabajo defensivo", consideró Durant. "Fallaron un par de tiros claros, pero es que no pudieron encontrar el ritmo. Pienso que hicimos una buena tarea para poner al menos una mano enfrente de ellos cuando intentaban disparar y para atrapar los rebotes... Casi siempre respondimos, los obligamos a disparar desde la pintura y salimos rápidamente".

El 20% de efectividad en los triples por parte de Houston empató el peor promedio de la temporada registrado por un rival de Golden State. Fue la primera vez en la campaña que los Rockets no embocaron al menos 10 triples.

"Ninguno de nosotros está contento", reconoció Harden. "¿Y qué? ¿Qué sigue? Debemos concentrarnos en eso, porque es nuestro lema".

Clint Capella sumó 22 unidades y Harden añadió 17, además de entregar 11 asistencias por los Rockets, que son terceros del Oeste, detrás de Golden State y San Antonio.