Eric Kendricks interceptó un pase y devolvió el balón hasta las diagonales, en el partido que los Vikings de Minnesota ganaron el domingo por paliza de 34-7 a los Bengals de Cincinnati, para conquistar el título en la División Norte de la Conferencia Americana.

Case Keenum lanzó para 236 yardas y dos touchdowns ante un equipo diezmado, cuyos jugadores evidentemente han arrojado la toalla en esta temporada.

Los corredores Latavius Murray y Jerick McKinnon se combinaron para tocar el balón 37 veces y para recorrer 242 yardas por los Vikings (11-3), quienes enderezaron la marcha una semana después de ver cortada una racha de ocho triunfos seguidos en Carolina.

Aquel encuentro fue el último de tres seguidos de Minnesota como visitante.

Los Vikings jamás fueron amenazados por unos Bengals que carecieron de más de la mitad de su defensiva titular por lesiones, y que se toparon en la mañana con un reporte de ESPN, según el cual, el entrenador Marvin Lewis perderá su empleo en cuanto concluya la campaña.

El partido fue tan plácido para Minnesota que Terry Bridgewater ingresó en el terreno para tener actividad por primera vez en 16 meses, después de sufrir una grave lesión de rodilla. El primer envío de Bridgewater fue interceptado, lo que dejó listo el escenario para una anotación de Giovani Bernard.

Sólo ello impidió que Cincinnati (5-9) se quedara en cero por segunda vez en el año.