Fuera del podio en los Juegos Olímpicos de Río y tres operaciones en las rodillas. Suficientes razones tuvo el clavadista mexicano Iván García para considerar el retiro el año pasado.

Pero motivado por el nacimiento de su hija regresó a los entrenamientos determinado a recuperar su sitial como uno de los mejores saltadores ornamentales de México.

García tuvo un gran regreso a la fosa el mes pasado al ganar dos medallas de oro en las pruebas de plataforma de 10 metros individual y sincronizada en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, que marcan el inicio del camino hacia los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

"No fue fácil mi regreso a las competencias, fueron dos años de operaciones que me dejaron sin poder caminar porque estuve en muletas y en silla de ruedas", dijo García en entrevista con The Associated Press. "Después de las tres operaciones y con fierros en mi pierna desde el glúteo hasta el pie mi mente me jugó mal y pensé en retirarme, pero mi mujer y mi familia no me dejaron caer y tomé motivación".

En Londres 2012, con apenas 18 años, García sorprendió con una inesperada medalla de plata en sincronizados de 10 metros junto a Germán Sánchez. En Río, los dos llegaron como favoritos al podio en la misma prueba pero finalizaron en el quinto puesto y en los 10 metros individuales, García terminó en el décimo puesto.

"En cada competencia se esperan medallas de oro, pero todos cometemos errores y ese día me dolió a mí más que a nadie el no ganar una medalla, pero lo rescatable es que me di cuenta de los errores que cometí", agregó García, quien tras los Olímpicos del 2016 comenzó una relación sentimental con la clavadista Paola Espinosa, una doble medallista olímpica y ganadora de una presea de oro mundial.

La pareja tuvo una hija el año pasado a la que bautizaron como Ivana y quien los acompañó a los Centroamericanos de Barranquilla.

"Todo el cansancio de los entrenamientos se me quita cuando llego a casa, yo digo que tengo esa ventaja de ser padre y de compartir mi vida con dos mujeres extraordinarias a las que amo y sé que me van a ayudar", dijo García.

Y ha vuelto a soñar con ganar otra medalla olímpica.

Antes de pensar en otros Juegos Olímpicos, García deberá encarar los Panamericanos de Lima el próximo año en busca de defender el oro que ganó en Guadalajara 2011 y en Toronto 2015.

Además de esas dos medallas, García tiene una medalla de plata en sincronizados de 10 metros conseguida en el campeonato mundial de Kazán 2015.

"A mis 24 años ya logré al menos una medalla de cada competencia, eso me deja tranquilo porque aunque logré algo que me propuse aún tengo sueños que cumplir, yo quiero seguir ganando y hacer más grande mi nombre", dijo García.