Horas después de su entrenador, Tom Brady, mariscal de campo de los New England Patriots aseguró en una conferencia de prensa que nunca cometió una acción indebida durante la Final de la Conferencia Americana, donde presuntamente, 11 de 12 balones usados por su ofensivas no estaban bien inflados, en una polémica que rodea a la NFL a escasos días del final del Super Bowl 2015.

El quaterback fue tajante: "Nunca haría nada para rompler las reglas" es más, "creo que siempre me rijo por ellas", insistiendo ante una nube de periodistas deportivos que no alteró el balón de manera alguna.

Al igual que dijo este jueves su entrenador, Bill Belichick, el joven asegura que no estaba al tanto de la polémica y que se sintió sorprendido al leer la noticia el pasado lunes.

Brady, veterano de 14 temporadas, dijo en varias ocasiones que también le gustaría saber qué ha ocurrido y que "no tiene respuestas para explicarlo".

Brady, ganador de tres anillos de Super Bowl, afirmó el jugador que dentro del campo nunca prestó atención a la firmeza de los ovoides.

"Cuando estuve allí pensaba en la defensiva, en la jugada. Nunca noté algo extraño", describió, antes de afirmar que entiende las críticas y las opiniones pero que él es inocente. "Siento que ganamos de forma limpia, contra un gran equipo", sentenció.