La súbita muerte de Charlie Whiting, el director de carreras de la Fórmula Uno, le da un tono sombrío al primer fin de semana de la temporada, con la rivalidad entre Lewis Hamilton y Sebastian Vettel relegada a un segundo plano.

Un día antes de la primera sesión de prácticas para el Gran Premio de Australia, el mundo de la Fórmula Uno quedó conmovido al enterarse que un hombre al que se le describió como “un amigo fiel y un carismático embajador” del deporte falleció por una embolia pulmonar en Melbourne. Whiting tenía 66 años.

Lewis Hamilton, el cinco veces campeón, señaló que Whiting fue un ícono en el automovilismo deportivo. Sebastian Vettel, cuatro veces campeón, añadió que el inglés fue el perfecto mediador entre los pilotos y los administradores de la F1.

Daniel Ricciardo indicó que los pilotos en ocasiones ponían a prueba la paciencia de Whiting, “pero siempre tenías la sensación de que estaba en nuestro bando”.

“Hizo tanto por nuestro deporte”, dijo Ricciardo. “Estoy seguro que todos vamos a competir con mucha pasión este fin de semana. Es un recordatorio que somos unos bendecidos de estar en esta posición”.

Whiting comenzó su trabajo con la F1 en 1977, como parte de la escudería Hesketh. En la década de 1980, se mudó a Brabham, de Bernie Eccelstone. Se incorporó a la FIA en 1988 y asumió como director de carreras en 1997.

Los pilotos se pronunciaron en una rueda de prensa que había sido convocada para la presentación oficial de la primera carrera de la temporada, pero que comenzó con un reconocimiento al legado de Whiting.

Pero eventualmente se habló de la competencia:

LAS INTERROGANTES

¿Podrá Sebastian Vettel, segundo en la clasificación de pilotos los últimos dos años, y su nuevo compañero Charles Leclerc, podrán poner en aprietos a Hamilton en su Mercedes?

¿Cuán competitivo será Ricciardo con Renault tras cinco temporadas en Red Bull, donde Max Verstappen cuenta con Pierre Gasly como nuevo colega?

Vettel ganó en Australia y Bahréin al iniciar 2018 y acabó con cinco victorias. Pero Hamilton dominó al conseguir siete victorias en las últimas 10 válidas y cerró con 11 triunfos en 21 carreras. Fue su cuarto título de pilotos en cinco años con Mercedes.

Su compañero Valtteri Bottas fue segundo en el podio en siete ocasiones, sin poder ganar una sola carrera, pero Hamilton indicó que el equipo no se plantea decantarse por uno en particular.

"Hacemos un gran dupla. Nos ha ido bien durante varios años, así que no veo ningún motivo para cambiar las cosas”, dijo.

Mercedes busca igualar el récord de Ferrari (1999-2004) con un sexto título seguido de constructores, y apoderarse de la marca con un sexto campeonato consecutivo de pilotos.

¿FERRARI MÁS RÁPIDO?

Ferrari marcó la pauta en velocidad las últimas dos temporadas, con Vettel emergiendo victorioso en Australia en 2017 y 2018.

El alemán dice que su monoplaza está más fuerte.

“Lo considero así porque no nos fue bien en las pruebas de invierno el año pasado”, dijo. “Tuvimos algunos problemitas con la máquina. Tuvimos algo de suerte el año pasado y nos llevamos la victoria”.

EL REGRESO DE KUBICKA

Williams se ilusiona con el retorno de Robert Kubica para poder levantar cabeza tras un 2018 sin podios y quedar últimos en la clasificación de constructores.

Kubica, de 34 años, no compite en la F1 desde 2010 tras un accidente en un rally que casi provocó que le amputasen el brazo derecho. Williams modificó el monoplaza del polaco para que maniobrar el volante desde la izquierda.

CAMBIOS TÉCNICOS

Las modificaciones en las reglas para 2019 implicaron tener alerones frontales y traseros más amplios. La nueva aerodinámica debe permitir más rebasamientos.

Ross Brawn, el director ejecutivo de la F1, dijo que los cambios facilitarán que los pilotos compitan más pegados, lo cual debe darle más calidad a la competencia.