Cuando dos pesos completos se encuentran en medio del cuadrilátero, cada golpe cuenta. Los Steelers y Bengals lo saben de antemano, luego de que estos dos equipos protagonizaran tres duelos extremadamente físicos el año pasado.

¿Qué tan físicos?

Los Steelers ganaron dos de esos tres partidos, incluyendo un dramático duelo de 18-16 en la ronda de comodines. Pero el linebacker de los Bengals Vontaze Burfict, suspendido los primeros tres duelos de esta campaña, se encargó de sacar de actividad al running back Le'Veon Bell en noviembre, y al wide receiver Antonio Brown durante el encuentro de playoffs.

Los Steelers han ganado cinco de los últimos seis enfrentamientos ante los Bengals, pero han pagado un alto precio. La ofensiva de Pittsburgh lució como una máquina recién afinada ante los Redskins de Washington, pero están conscientes que el reto será mucho mayor esta semana ante un rival de división que consiguió un agónico triunfo ante los Jets.

Ambas defensivas parecen estar en predicamentos. Pittsburgh viene de compilar 435 yardas totales, incluyendo 147 por tierra y se mide a un equipo que le permitió a los Jets de Nueva York 152 por la vía terrestre. En contraparte, el endeble perímetro de los Steelers se medirá a A.J. Green, quien logró 12 recepciones para 180 yardas, la mayoría de ellas ante un cornerback de elite como Darrelle Revis.

Los duelos divisionales siempre vienen con un ingrediente adicional, especialmente si se trata de dos equipos con serias aspiraciones de postemporada. Pittsburgh necesita mejorar en defensa luego de admitir 384 yardas a Washington, en tanto que la línea ofensiva de los Bengals tiene mucho trabajo por delante al permitir siete sacks ante los Jets.